Thursday, December 31, 2020
2020
Friday, December 11, 2020
Yo te prometí
Saturday, December 5, 2020
Vuelven!
Wednesday, December 2, 2020
Afable
Monday, November 30, 2020
Te quiero mucho
Saturday, November 21, 2020
Miriam
Wednesday, November 18, 2020
Te admiro
Tuesday, October 27, 2020
Mis entrañables raíces.
Saturday, September 26, 2020
Mi Angelita del alma!
Tuesday, September 8, 2020
!Vuela!
Thursday, July 16, 2020
Te libero
Saturday, July 11, 2020
Step mom
Saturday, July 4, 2020
cosas ilogicas, inciertas, cuarentena y pandemia
Friday, July 3, 2020
Su àngel de la guarda
Wednesday, June 24, 2020
Por dinero, quizás solo por dinero
Friday, June 12, 2020
Bolt
Thursday, June 11, 2020
My black father
No es fácil, mi amor
Monday, June 8, 2020
Gabina
Peticion de una llamada al mas allá
Sunday, June 7, 2020
30 de Mayo de 1885
Sunday, May 31, 2020
No need for RACISM
Sunday, May 10, 2020
Madre, solo hay una.
Thursday, May 7, 2020
A donde?
Thursday, April 30, 2020
Bendita Niñez!
Saturday, April 25, 2020
Tante Claire
La tante Claire fue entrañable amiga de mi bisabuela, en Ardéche. Una mujer de cabellos blancos acomodados como pinceladas y un par de ojos verdes transparentes que adornaban un rostro de porcelana rosa. Porqué lo sé? Por preguntona solamente. La conocí porque si hubo una razón en el corazón de mi madre, una esperanza viva de sentir a sus abuelos, sabía que sería si volvía a ver a la Tante Claire, era un lazo que la mantenía con un pie en Cornas y el otro en la vida misma. La Tante Claire a sus 85 años había ya perdido toda cordura, recuerdos y sentido de la vida, pero jamás olvidaré que en cuanto entramos al comedor de la casa de ancianos, mi madre buscaba el rostro del recuerdo pero a la Tante Claire se le iluminaron los ojos, como si 10,000 velas se encendieran de pronto. "Jeannette!" Gritó! El hijo se quedó mudo, hacia años que no reconocía a nadie, pero vió a mi madre y despertó completa, tuvo una plática dulce, armoniosa, como si apenas ayer se hubiesen visto, habían pasado 28 años. Ella murió poquito después, estoy segura que la mantenía viva la esperanza de verla, de abrazarla de nuevo. Quiso a mi madre como a su hija, y la verdad es que mi madre se ganó el corazón de ella y muchas personas más. Siempre ha tenido tanto amor para repartir como altura, tanto cariño como gusto, tanta compasión como entrega.