Friday, July 3, 2020
Su àngel de la guarda
Llevaba horas hablando con mi madre, de todo y nada en particular, mientras guardabamos los cubiertos, secabamos los platos, regabamos plantas, poniamos la mesa, cambiabamos el mantel, tendiamos la ropa, ibamos y veniamos hablando constantemente, sabía que estabamos ella y yo, mi padre dormitaba en su sillón, pero cada vez que mi madre doblaba por la esquina del comedor o el pasillo de la cocina, claramente veía yo a alguien detrás de ella. "Madre?" Pregunté: ¿quien anda detrás de tí a cada paso? Ella con cara de sorpresa y complicidad me contestó muy segura, como si la hubiese descubierto infraganti, mi ángel de la guarda, entonces el ángel que se parecía a ella casi como dos gotas de agua, pero llevaba lentes y el pelo recogido, se me acercó y me dijo: "Je suis Jeanne, sa Grande-Mère". Se produjo un silencio en mi sueño, y me alegré por ellas. Por mi madre, porque está claro que tiene a Su Angel y por su abuela que tenga asignada esa labor. Hay seres en la vida a los que se quiere con más fuerza que a otros, seres con los que el silencio compartido es prueba fehaciente del amor, que la distancia física no implica distaciamiento, que se saben 'uno' en una relacíón generacional y única. La abuela a la nieta, la nieta a la abuela, un lazo indestructible y atesaorado de por vida. 💕💝
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