Tuesday, April 21, 2020
Yo también
Yo también grité como desaforada y brinqué de alegría, perseguí mariposas y quise tener una granja, cuidé los pájaritos y hablé con mi almohada. Yo también lloré bajo las sábanas y me reí con mi hermana hasta que amaneció y cuidé en silencio y con devoción a mi hermano pequeño. Yo también sentí que ella mi madre, era mía toda. Y crecí, en su momento, me transformé en un ser que no reconocía en el espejo, sentí que nadie me entendía, y que a nadie le importaba. Hoy entiendo que duele ver como se desdibuja la carita de niño ilusionado y con ella todas las emociones blancas. Pero un día me ví como a ella, el entendimiento me llegó una tarde que en el eco de mi voz resonaban sus palabras y giré sorprendida para ver si era ella quien estaba tras de mí, yo también me empecé a parecer a ella, más de lo que nunca hubiese imaginado. Y un día quise regresar el tiempo y corregir mi andar porque en una ráfaga entendí todo lo que habíamos vivido. Y la entendí, comprendí porque lavaba los platos mirando por la ventana con la mirada pérdida en un horizonte imaginario e infinito. Yo sé, que un día también seré como ella, cada día más parecida, aunque ahora tú no lo veas, lo siento y lo percibo, el dulce paso del tiempo, las canas que llegan, las arrugas que marcan mis carcajadas. Yo también seré menos hábil, quizás taciturna, me simplificaré la vida y querré vivirla de otro modo y tendré lamentos y cargaré con el hubiera, porque esa es la vida. Queremos arreglar lo que pensamos que podría ser mejor siempre creyendo que es nuestra culpa. Quizás mañana comprendas que se hereda la vida como se reciben arreglos florales, con amor, ilusión y esperanza. Y tu también comprenderás las fuerzas con las que se aferra uno a los mejores momentos de la vida, esos que se prolongan con un beso y un abrazo.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
Muy tierno MarieJeanne, profundo y dulce como tú. Me gusta leer tus reflexiones de vida. Un abrazo... adelante mi amiga!
ReplyDelete