Friday, June 12, 2020

Bolt

Hoy está aquí, mirándonos, sin poder mover la cabeza. Lo llevaron a nadar por última vez, fue como si hubiera revivido por 30 minutos, no tenía la misma energía para brincar  en el agua pero con el salvavidas disfruto su última nadada. Disfrutó su paseo en kayak y caminó de vuelta a casa tambaleando sus caderas como si fuera a caerse, pero lo logró y tan pronto entró a casa se dejó caer. Vivió sus últimos días en agonía y descomposición, sin quejarse pero sin querer comer, ni papilla a cucharadas, pero durante 7 años nos sorprendió con su energía, su cariño, su alegría, sus brincos y hasta con su manera de nadar. Era un alboroto y sabía comportarse en cada ocasión y con cada visita de manera personal. Cada uno tenía una relación distinta con él. Le gustaba acompañar a Javier a lavar el coche, a caminar a quien lo invitara, a que Iker leyera con la cabeza en su abdomen , a tumbarse al sol, a contemplar a Fran haciendo barras, brincar con los chicos desde el muelle o a no hacer nada, y su botana favorita? Lamer el sudor de Maite, así que la esperaba en la puerta que volviera de correr o de su práctica y le chupaba las piernas y los pies.  Jugar a las escondidas era su pasatiempo predilecto y podría asegurar que no respiraba cuando le tocaba esconderse. Su máximo era tumbarse a escuchar la música de Bego a los pies del piano. Su travesura? Escaparse al lago y tirarse a nadar, un sol salpicándose y retozando en el agua como si fuera un delfín. Tambien tenía interprete, el querido Sebas quien nos traducía las intensidad de las miradas. Cuando nos ibamos de viaje y lo dejabamos encargado le encantaba caminar hasta casa de los Ome sin importar quien lo paseaba. Con la abuela se dejaba llevar con suavidad, a Iker lo jalaba como si quisiera llevarlo a eskiar y al abuelo se le sentaba al lado en la banca como si fuera su igual. Su compadre el vecino, y sus amigos de juegos  todos en la cuadra. Y tan cariñoso fue, que se levantó sacando fuerzas del cielo cuando vinieron a despedirse de él. Que vamos a hacer? Extrañarlo, acostumbrarnos a su ausencia y recordar su presencia. Y seguramente volverá, en otro momento del tiempo. Yo por mi parte declaro mi amor perruno gracias a éste perrazo, que llamamos Bolt Carro, que venía a lamer mi mano siempre que me asustaba al ver una película y venía a mirarme cocinar esperando con calma un pedacito de algo y a buscarme cuando tronaba el cielo. 
     Bolt, vino como llegan las mascotas, para dejarse querer y apapachar, con su amor desinteresado e incondicional, siempre alegres, siempre pacientes, no les interesa tu humor, porque ellos se encargaran de transmitirte una vibra positiva. Su día es para compartirlo con su dueño y en esta casa Bolt no se daba a basto porque tenia seis. Los perros son los ángeles de la compañía!

2 comments:

  1. Un gran compañero de verdad.
    Súper cariñoso...
    Ya tienen otro Ángel en el cielo, desde allí los cuida.

    Un gran abrazo con cariño para ustedes en este momento tan triste..

    ReplyDelete
  2. Tú lo has dicho bien! Los perros son ángeles entre nosotros!
    Qué hermoso que pudieron compartir 7 maravillosos años a su lado!
    🐶💙

    ReplyDelete