En el consultorio del psiquiatra, el galeno se dirige a su paciente: "Digame señora mía, la escucho, si si... usted se siente triste, llora por las noches cuando nadie la escucha, cuando nadie la ve, usted se rie y después quiere llorar, usted se molesta por cosas que no tienen importancia, usted quiere realizar hazañas nunca antes pensadas... si si la escucho señora mía, soy todo oidos. Digame? Usted esta deseosa de saber si es bipolar? No. Señora mia, primero que nada usted es mujer, no crea que me estoy burlando, al contrario, estoy alabando su calidad de entrega, de amor incondicional, su capacidad de sobreponerse y además andar sorteando la vida con los desbalances hormonales que las golpean a cada instante en un periodo de 28 dias. En segunda instancia señora mía, no puedo diagnosticarle bipolaridad, usted está viva, con un corazón y una mente que además de estar conectadas entre ellas mismas se conectan con cada parte de su cuerpo, tan vivas sus partes como usted. Cuénteme un poco... si la escucho... se casó a que edad? O si muy joven.. ¿era lo usual?... mmmm... cuénteme ¿la edad de su marido? Entiendo... muchos años de diferencia.. si, si.. platíqueme... lo cuidó y adoró como si fuera ese padre que la vida le arrebató a tan temprana edad? Entiendo señora, a falta de pan tortillas, no me malinterprete, no, no pasa nada, si entiendo, es parte de un soliloquio, un simple proverbio que se ajusta de manera irónica al problema. Bueno al menos de esa manera canalizó parte de sus emociones congeladas. Si, no se preocupe, es perfectamente normal y aceptable que mientras besaba usted las cabecitas hermosas y redonditas de sus hijas hubiese querido tomar su lugar y que fuera su madre quien la besaba a usted. Si.. si... digame? No, yo no lo llamaria envidia, ni celos, no no, tranquila, es un deseo simple, si usted era muy pequeña cuando perdió a sus padres. Ahora dígame dónde está su niña? No, señora mía, no me refiero a sus hijas, me refiero a esa niña que quedó huérfana y empezó desde muy pequeña a complacer a quién las circunstancias de la vida le pusiera al frente, esa niña que se quedó encerrada en la alacena, debajo de la cama o quizás en su cabeza o corazón, callada. Esa niña que tenía voz y usted dejo de escuchar. A esa niña es a la que hay que sacar para que le de el aire, a esa niña ahora mismo vamos a escucharla y a consentirla !Ocupemonos de ella ya mismo! Pregúntele porfavor cada mañana como se siente, si le apetece hacer lo que usted le propone, estoy seguro que estará feliz de ir con usted a todos lados pero si hay algo a lo que se niegue, consienta a su niña, es muy válido que se apoyen y que lloren juntas, para que más tarde de la mano las dos, puedan ver el sol del día a día. Entiendo; si si, cuanto imploró usted estar viviendo una pesadilla, despertar de ella y verla a su madre ahi enterita, preciosa y sonriente mirándola desde la cocina, con su delantal puesto y una charola de galletas en el horno, y como que sus rezos no se escucharon más allá de su almohada, ..., respuesta para ello? No, señora mia, no tengo, pero quizás le ayude creer que ellos ya habían cumplido con su crecimiento espiritual, que Dios los llamó, que le dejo a sus hermanos, si si, quizás le sirva entender que la unión de ustedes 5 rebaza fronteras, matices, panoramas y miles de ilusiones, apesar que por momentos estén distantes, ya son irrevocablemente uno. Los que la rodearon? Lo suyo fue trájico, todos enfrentaron varias pérdidas en la misma época, su abuela perdió a su hija, sus tias una hermana, sus hermanos también perdieron a su madre, la tristeza los envolvió, y esa es una sombra que no permite que las cosas sucedan como mejor nos convendría. Las pérdidas son lamentables... Pero precisamente vamos a jugar ahora con su calidad de abuelita, sus aptitudes para complacer mas de cien corazones a la vez (virtud que pocos pueden jactarse de poseer) para consentir a su niña huérfana. Pregúntele a esa niña preciosa, hermosa, si se le antoja la actividad planeada, pregúntele si quiere estar o convivir con alguien, si no quiere, pregúntele que preferiría, pregúntele si hay algo que pueda usted cambiar para que ella esté contenta o por lo menos agusto, pregúntele, insisto, si lo que va a comer se le antoja, y si necesita sentarse a leerle un cuento, a jugar con su muñeca o llamar a su mamá, hágalo, ella empezará con los días a acoplárse a la vida de hoy, aprenderá a vivir dentro de su piel, acabará haciendo las paces con su destino, acabara por hacerse escuchar. No se preocupe señora mia, bipolar usted no es, definitivo, pero empiezo a sospechar que... es que me mira usted y se sonrie, con esa sonrisa cuando se rie... ¡ay! Señora mia, pero si ...¿creo que usted?...me atrevería a decirle a usted que?... que es usted un ángel, ¡pero señora mia! !si aquí están sus alas! ¡con tantas pérdidas a usted se le ha olvidado del todo! Hay que cuidar esas alas, y ese corazón que además de haber sufrido es de un ángel. Ellos sufren más porque vienen de otro plano astral. Sienten en otra dimensión. No se preocupe, nada que no se solucione. La vida tiene una perspectiva diferente para usted. Eso es lo único que debe entender. Los que la rodean deben estar gozosos y quererla mucho. Estudios recientes indican que no hay mayor satisfacción en el corazón, que aportar en la vida de alguien sentimientos, actitudes y entornos positivos, y usted en su calidad de ángel lo hace constantemente. Habrá personas que la critiquen por andar sonriente, echándole ganas, acoplándose a sus circunstancias....!ni caso les haga! Regocijese en usted misma. Eso es todo."
Un corazón que sonrie con el alma
Se rie con sus lágrimas
Ama con toda su necesidad
Angeles
Por Mariejeanne Carro