Saturday, December 5, 2015

Añoranzas Decembrinas

Diciembre llega con sus luces, sus algarabías, sus recuerdos, los tumultos, las compras y poco tiempo para los recuentos. Asistimos a festejos religiosos que se transforman en reuniones y evento tras evento, conciertos, recitales, partidos y clases sin interrupción divina, e intercambios "voluntarios socialmente forzados" que sacan al Scrooge que llevo dentro. Convencida estoy que en los regalos despersonalizados en intercambios masivos, se pierde tiempo dinero y esfuerzo en cosas que carecen de importancia. En diciembre se deberían suspender partidos de todo tipo para disfrutar de las actividades dignas del mes  Navideño sin presiones de tiempo, y disfrutar de una manera especial ese agasajo familiar... la participación en intercambios de chácharas enciende mi conciencia ecologica y mi conciencia sobre el consumismo. Cuando recibimos regalitos despersonalizados e inútiles, lo más seguro es que acaben en el bote de basura contaminando el ecosistema y hacemos creer al fabricante al adquirirlos, que su producto es un éxito, además de llenarle los bolsillos. ¿Que me gusta del mes de Diciembre? LA paz, armonía y tranquilidad. Encender el árbol, beber egg nogg, o un capuccino caliente, escuchar villancicos, caminar de noche admirando las decoraciones que colocan los vecinos alrededor de sus casas, ver peliculas cargadas de ilusión. Encender los cirios del adviento. Orar en familia frente al nacimiento. Saber que pronto estaremos con mis padres y hermanos aunque sea por unos dias y mis hijos disfrutarán de sus cuatro abuelos. Esa es una ilusión que me mantiene. Recordar las Navidades cuando niña, el alboroto alrededor de la mesa, los chistes de mi papá, las risas de mi abuelo, la perfección del banquete que siempre preparaba mi madre (y lo sigue haciendo) el inigualable pavo de mi abuelita, los dulces de turrón, sentarnos frente a la chimenea a contemplar las brasas. Cantarle al Niño Jesús y acostarlo en el pesebre...eso me gusta del mes de Diciembre. Y es como si cada año abriera el libro de la vida y escribiera en él, las mismas lineas, plasmara los mismos matices. Es Navidad no importa si es 1976 o el 2015. Es un tiempo mágico, sagrado, encantador y cargado de amor y abrazos y esa es la parte que quiero conservar, para que el Niño Jesús nazca de nuevo en mi corazón y transmitirlo a quienes me rodean, y que se contagie de mano en mano, de corazón en corazón.

No comments:

Post a Comment