Si. Si estaba ahí el manual, pero no le hiciste caso, como el resto de los mortales que acaban de hacerse padres, pero se quejan, que si los bebes vienen sin manual y que sé yo, pero si es que es pura distracción. Después de tanta contracción, respiraciones, pujos, sudor, lágrimas, sustos, arrepentimiento, deseos, voluntad, fastidio, nervios, cansancio, nació ese manojito de bendiciones, como lo llaman todos, con sus ojitos semi cerrados, su pelusa por pelo, sus mejillas rojizas, sus manitas y sus piecitos diminutos todavía embarrados de vernix caseosa, y ese olor tan peculiar, con el que llenaste tus pulmones mientras llorabas felicidad y lo sostenías amorosamente, eternizando ese tiempo, quedaste totalmente exhausta, con ganas de un sueño profundo y reparador y al mismo tiempo no cerrar el ojo para contemplarlo sin cesar. Pero el manual ahí estaba, y no le hiciste el menor caso, en fin, te lo voy a leer aunque ya pasaron 18 años:
" !Felicidades! Acabas de convertirte en madre! Éste angelito depende cien por ciento de ti. Te necesita para comer, dormir, reir, aprender, estar limpio, crecer y tantas cosas más. En algún momento sentirás que lo único que harás los siguientes 35 años será darle de comer, cambiarlo, tranquilizarle el llanto, arroparlo, alimentarlo, bañarlo, en un ciclo sin fin. Lo mismo día tras día, calma, no impacientes, ningún día será como el anterior por más que se parezcan, cada día que pasa, éste bebé, crece, te conoce y va cambiando. Aprenderá a dormir de corrido, a hacerte compañia, beber tu olor, husmear la leche, y las verduras, sentir el aire, conocer su cuerpo y sus funciones, correr desnudo mientras lo correteas para bañarlo. Aprenderá a pararse en sus dos piernas, caminar y correr, irás transformando sus alas de ángelito a alas de albatros o halcón , día a día, sin darte cuenta. Le enseñaras cómo hacer las cosas, no las harás tú. Y entre diente y diente, logros y triunfos, premiaciones, festejos, cumpleaños, viajes, sentirás sus cambios, a veces bruscamente, otras de manera imperceptible. No entenderás de que forma ayer se paraba de puntillas para alcanzar la altura de tus orejas y 30 horas después te sacará media cabeza, como tampoco entenderás donde le caben: 1 kg de carne de res, 2 litros de leche, 4 plátanos, 1 kilogramo de frijoles y los 6 jitomates que compraste para la semana. Un día sentirás que has alcanzado un equilíbrio, entre tus quehaceres empezarás a encontrar tiempo para tí y te sentirás hasta cierto punto feliz, hasta que un día leerás en sus ojos que se marcha, te esperarás a escucharlo como si no lo hubieses presentido jamás. En ese momento sentirás que se acaba tu equilíbrio, tu corazón dejará de latir, el tiempo se detendrá, tus pensamientos serán una explosión de emociones quebradizos y sentirás que no puedes detener la avalancha que se desata, se desgarra tu corazón. Todo porque sus alas están listas.
Habrás vivido con la ilusión de la maternidad los ultimos 18 años, y te darás cuenta que nada es permanente que has avanzado en el camino de tu vida, tanto como el avanzó en el suyo. Llorarás y no sabrás donde se fué el tiempo o si lo escondiste en los quehaceres o si se perdió en el librero. No hay nada que hacer... el tiempo fluye, tambien para ti. Y tendrás que buscarte ilusiones a largo y corto plazo. Alégrate por sus logros, sus triunfos, pero constrúyete los tuyos, aunque veas gris el panorama, ponle color, tiñete de vida. Llenate de flores. Antes las ilusiones se aparecían solitas, de las manitas pegajosas, de las cabecitas ingenuas e ilusionadas, de los gritos de algarabía. Es cosa de aprender y que sepas que toda la humanidad ha pasado por lo mismo. Este es el árduo camino del ser. Perfeccionar el espíritu a través de las cosas hermosas y grandes y de las sencillas y diminutas, pero delicadas y sublimes como el espíritu. Transcendiendo, evolucionando, amando"
Tuesday, March 15, 2016
El buscado manual del bebe
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