Thursday, March 17, 2016

Dos y dos son cuatro....

Hace algunos años que solo de vez en cuando vemos niños deambulando en las calles, pocos son los que 'pierden' el tiempo con sus amigos, sin teléfonos, debajo de los árboles o en las canchas deportivas, antes de que a alguien se le ocurra pensar que están cometiendo algo ilícito. Hace algunos años se ha perdido de manera constante y gradual la costumbre de platicar de corrido y sin distracciones "whatsappianas", y casualmente de manera paralela, en varios paises del mundo se discute la importancia de una reforma educativa de raíz. La sobrecarga de labores escolares, la necesidad de ocupar el tiempo con actividades extracurriculares, el exceso de tecnología  al alcance de las manos y el poco tiempo que le dedicamos al ocio productivo (aunque suene raro, hay de ocios a ocios), ha traído consecuencias negativas a la sociedad. Nos faltan Newtons, niños que observen a su paso y en su nube, niños inquietos con ganas de descubrir, probar, tratar, inventar, desde palancas, recetas de cocina, dentríficos, aguas mágicas y sinfin de creaciones no probadas aún, nos faltan niños Einsteins, callados y absortos en su mundo, creando y desencadenando fórmulas y pensamientos. Nos faltan Mozarts, con una sensibilidad extraordinaria para crear y transmitir los sentimientos a través de sonidos. Nos hace falta romper esquemas, manuales, salir del salón de clases, rediseñar el cúbiculo, romper normas establecidas y marcar pautas distíntas. La clase pensante se encuentra en vías de extinción. Y para muestra la tendencia en la elección de candidatos presidenciales. Me siento aterrada. Si gana el gemelo de Paquita la del Barrio, se ocupen o no de la reforma educativa, definitivamente será caso pérdido. Si ya nos lo había dicho Ciserón:  "Los pueblos que olvidan su historia están condenado a repetirla". Ya olvidamos la historia mundial, ( el término Historia Universal no aplica, el universo es demasiado amplio.)
¿Existirá algún político capaz de frenar ésta avalancha de sinrazón? ¿Podría crearse una reforma educativa que produjera entes con criterio amplio y juicioso? Parece sencillo: dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis....pero resulta ser una labor de titanes.
Aprovechando el calentamiento global, podríamos fundar una nueva entidad en el Polo Sur, aprendiendo a leer la brújula que indica 4 puntos cardinales cuando allí sólo se camina de forma triandgulada.
Empecemos de cero, creando nuevos patrones de pensamiento😐.
(Quedan terminantemente prohibidas las 'trumpetas').

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