Tuesday, October 26, 2021
Los brazos que enlazan
Él descansaba por fin, después de 4 meses en cama y de haber andado sin memoria. Me dolía el corazón tratando de entender lo que sólo con el tiempo entenderé: no era una pesadilla, de verdad no volvería a sostener su mano en la mía. El aire era fresco y ligero, vinieron muchas personas a compartir con nosotros un ratito, a abrazarnos y conversar, de pronto sentí alegría, sabía que él descansaba y a nosotros nos rodeaba una fuerza, un halo de amor que se descubre en esos momentos tan difíciles de vivir, y que nos transporta. Sangre de mi madre, todas ellas, estuvieron ahí a nuestro lado, hasta que llegó el ocaso. Nos dieron mil abrazos que nos llenaron de alegría, saber que se nos había ido y al mismo tiempo sentir que estabamos amorosamente acompañadas. Cuando me acosté esa noche, comprendí por qué lo viejos quieren ver a sus padres... porque el tiempo cala profundo, si esa noche me dolía el hueco del alma, me pregunto que será de ese dolor en 30 años... esa herida siempre estará abierta. La ambigüedad de la vida, dolor, tristeza, alegría, esperanza, agradecimiento, amargura, una contrariedad y al mismo tiempo una bendición. Y Gracias a esos abrazos de esas mujeres espectaculares, amorosas, fuertes que dan todo. Y ellas son la sangre de mi madre! Hermana, primas, sobrinas y unas amigas tremendamente grandes. Todas hermanas del alma.🥰
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment