Eran otros tiempos, (mi infancia) , cuando corría por una casa casi deshabitada, enorme, con pasillos largos, oscuros, con puertas que ayudaban a cortar las corrientes de aire. En esos tiempos donde las costumbres eran una serie de reglas que no se cuestionaban y por ende se cumplían al pie de la letra, entre esas reglas destacaba que en la Noche Buena se hacía vigilia, no se comía carne, se comía pescado o frutos del mar. Así que para celebrar la Noche Buena mis abuelitos compraban langostas. Yo nunca fui con ellos a comprar langosta, ni pescado, ni percebes. No experimenté recorrer esos pasillos largos y congestionados, por donde circulan estibadores empujando su diablito y se escucha constantemente el coloquial grito: "¡Aguas! ¡El golpe avisa!" Y hay que quitarse y esquivar el charco de agua putrefacta que salpica porque pasó el diablito a toda velocidad y la rueda cayó en un bache. No supe, ni sabré tampoco lo que es: "Regatearle a la marchanta mientras cuida uno el bolso, el mandado y a la güerita que me sostiene la mano y quiere curiosear y no quiero que se me pierda", asi ivan mis abuelitos a comprar langosta a la central de abastos. Compraban langostas vivas, y yo, el único pasillo que recorría era el de la casa de la calle de Darwin, corría desde el portón metálico verde, subía los peldaños de dos en dos, atravesaba la puerta de fierro forjado y vidrio esmerilado pasaba por el recibidor, la sala, el cuarto de tele, abría otra puerta de madera con su perilla metálica, redonda, pulida y fría, rozaba la maceta de "Zenaida", veía de reojo el cuarto de la plancha, abría la puerta para pasar al desayunador y abría por fin la puerta del patio, todo para llegar a ver a las langostas que nadaban en una tina de vino blanco, vivas, haciendose amigas. A mi abuelita le causaba malestar, pensar en las langostas muriendo hervidas en agua, asi que las emborrachaban hasta la muerte, y el cocinarlas resultaba ser una esquisitez para el paladar. Por que éstas en estado de ebriedad, habrían recordado a sus ancestros, a sus amigos: el pulpo y su tinta, los camarones y los cocktailes, habrían recordado a la langosta azul como el ancestro más querido, al tiburón blanco y sus aletas, y habrían muerto brindado con sus antenas empuñadas hacia arriba, felices y contentas dejando que su carne fuera blanda para plasmar en nuestra memoria el recuerdo de un suculento manjar.
Wednesday, November 23, 2016
Tuesday, November 22, 2016
Un juego de palabras
El mundo que vivimos no es el que soñamos, y el que soñamos dista de aquel que heredamos. Sueños taciturnos...
Un segundo en que las miradas se encuentran, en el que ambos corazones confirman que han hecho lo correcto, uno que vuela en busca de su paz y el otro se resigna a abrir la puerta de la jaula dejandolo en libertad.
Un juego de palabras, de lágrimas entrecortadas, de risas, recuerdos que me curten y me dan forma.
Abriré la jaúla del jilgero, volaré tan alto como una gaviota y me animaré a aterrizar como un albatros, despeinarme, desprenderme, enderezarme y encontrarme renovada.
¿Dónde se encuentra lo mejor de mi? ¿En la seriedad con la que ejecuto mis deberes? ¿En la sonrisa con la que hablo y saludo y que generalmente escondo para mostrar mi eficiencia y resposabildad? ¿o en un "ahi se va" que no conozco? Quizás no acabo de soltarme enteramente, por miedo. Un miedo irracional, pero presente, metido hasta la médula y me propongo espabilar, espantar y ahuyentar cada nuevo amanecer porque me permito ser evolución en beneficio de mi misma. Abro mi percepción y no dejo de maravillarme con cada detalle.
Sunday, November 20, 2016
¿Que es la vida?
La vida está llena de opotunidades para dar, entregar, amar, reir, gozar.
La vida es una red de lazos que se encuentran, se enerredan y se liberan.
La vida es un poema lleno de luz, de subidas y bajadas, de encuentros y despedidas, de silencios oscuros, aveces es un frío que cala pero se compensa con abrazos placenteros.
La vida es un canto de madrugada, un atardecer bañado de lluvia, una parvada piando, un grupo de niños inocentes que rien de lo que no entienden.
La vida es coincidir con amigos y construir momentos gratos, levantar la copa celebrando un cumpleaños, un éxito, una meta, buenos deseos que se cierran con un guiño de ojo.
La vida se celebra besando la frente de un hijo, observando su sueño, orando por ellos, celebrando su independencia.
La vida es una experiencia única, irrepetible, vasta y que debiera ser imperdible.
La vida se vive amando.
Friday, November 18, 2016
Se pierden... entre sueños y emigrantes
Se pierde la lluvia en el ocaso, la lágrima en el regazo, la vista en la tiniebla. Se pierden los recuerdos dulces, las carcajadas dentro de un metrónomo, intermintentes entre recuerdos amargos y felices.
Se pierde el viento en la cañada transformando la imagen del horizonte, y del cielo aveces taciturno o estrellado.
Se perdió también el emigrante en el desierto, se secó bajo los rayos de un sol inturbable y de un aire seco que quebranta y pulveriza. Encontraron solamente aquello que a un zopilote hambriento y paciente no le hizo falta: un par de zapatos, ropa andrajosa, una lata de frijoles y un escapulario de la Virgen de Guadalupe.
Expiró el emigrante con sueños, como un pájaro apedreado, sin más cielo que conquistar que la infinita arena sin oasis de una frontera donde suelen perseguirse los sueños de infancia, él, el emigrante desolado, queda olvidado por los corazones de los que no pueden ver mirando, ni oyen escuchando el grito desesperado del hambre y sed de pasión y justicia.
Se perdió el emigrante con sus sueños... o más bien: Buscando sus sueños se perdió el desplazado, aquel
que en su tierra no encontró hogar, hoguera ni hogaza, ni mano que lo impulsara, ni cielo que lo cobijara.
Y con él se pierden también las intenciones en la rutina del día a día.
Hitting
Hitting the lowest, words that fall into emptiness, those that come from a lonely heart.
Hitting tears that roll down until they burst and explode.
Hitting shadows that transforms the sighting, blocking the sun's path, mocking you, mocking me.
Bruises, scars, a masquerade dance, to sweep around.
A story that might be as mine as it's yours.
Hitting reflection from a mirror that hangs from the frame of history.
Things don't chage, they just keep comming back like a pattern, like a nightmare
Friday, November 11, 2016
11 de Noviembre
De niña fui muchos años al panteón francés, vestida con mi uniforme de scout a rendir homenaje a los heroes caidos durante la primera guerra mundial. Hablaba el embajador de Francia en México, el consul también, dirigian algunas palabras cariñosas a los sobrevivientes presentes, yo ahí solemnemente parada detenía con todas mis fuerzas la bandera de México o la de Francia, con mucho orgullo porque sabía que mi bisabuelo había sufrido las trincheras de la guerra, que había estado atrapado durante tres días, con sus pulmones colapsándose, que volvió con su familía a México, pero sobre todo por ese amor, esa entrega con la que él y miles de hombres y mujeres dieron sus vidas por las causas de la Patria y/o de quienes la gobiernan. Admirable!
El homenaje no es suficiente.
El minuto de silencio, me inundaba de lágrimas los ojos y en aquel entonces no imaginé las atrocidades que vivieron, el olor a carne podrida que atascó el aire de Europa por tantos años, las viceras desperdigadas, las pérdidas de cada instante, el miedo de morir, de perderse, de caer en manos del enemigo. Ahora lo puedo imaginar un poco mejor pero nunca en su totalidad. Porque un soldado que ha vivido la guerra, caminado el campo de batalla, que ha dejado su sangre, su miedo, su cordura, ese soldado entonces sabe mejor que nadie el valor de la paz. El inmenso gozo que inundan el corazón las palabras: "te vas a casa" y el alivio de saber que la paz se ha firmado.
Y vuelven... a enfrentar la vida, sin bombardeos, ni persecuciones, logrando ver la vida a través de esa sensación de paz, que no todos alcanzan, porque a algunos los persiguen siempre los demonios.
Por esos soldados que dan su cordura y su entereza persiguiendo los ideales de algún loco al que el pueblo le otorgó el poder en pleno uso de su estupidez.
AMEN
Wednesday, November 9, 2016
El silencio de mi regazo
¡Esta chamaca me saca la risa! Con sus siete años y la falta de dientes viene a hacerme preguntas y se va corriedo hecha una alharaca espabilada. Me deja pensativa, por suerte ando barriendo, así me sostengo fuerte al palo de la escoba. Vino a preguntarme todo sobre mi familia, acabé contándole lo que quería escuchar. Que nací en Cacalomacan y tuve seis hermanas, me pregunta cuando nacieron y me invento fechas, porque no sé y nadie nunca me lo había preguntado, pero a ella las cuentas no le cuadran y apunta en un papel. ¡Y eso me da risa! Es tan inocente y llena de ilusiones, para que le rompo su paz. Yo nací en Cacalomacán, cuando un viaje a Toluca representaba toda una jornada laboral. El tiempo no se podía perder y menos para ir a sacar papeles oficiales, total que ahí nacía uno, toda la vida pasaba ahí mismo, y bien que la tierra sabía que de ahí merito eramos. En mi pueblo de Cacalomacán, las calles estaban hechas de tierra, los muros eran blancos y había flores. Flores de colores hasta que llegó el hambre. Se dejaron venir los Revolucionarios que querían llevarse a mi mamacita para que les cocinara, y como no quiso pues acribillaron a mi papacito ahí mismo. Ni como detenerle la sangre, estaba echo un estropicio y con su sangre toda escurrida. Se murió con cara de susto y yo mirándolo sin comprender. Cómo sufrió mi mamacita su decisión. La revolución se comió el tiempo de mi infancía, fue larga como el paseo de los Insurgentes y extensa como el estado de Coahuila. Hubo ideales como locos en un manicomio y matanzas como ratas en Chapultepec. Recuerdo comer maíz, tortillas, frijoles, huevos, queso fresco y crema que haciamos ahí mismo.
A esta chiquita le gusta tenderse en la cama, colocar la cabeza en mis piernas y que le acaricie el pelo y las orejas y le gusta que le cuente de mi vida, pero le cuento cuentos.
Veo mis manos artríticas mientras le acaricio las orejas y recuerdo a mi madre desgranando el maíz para hacer pozole y no se quejaba de dolor, y sé que le dolía, pero a ella le dolió mas la vida que sus coyunturas, por eso ni se quejaba.
¡Cómo me gusta ver y escuchar la alegría de esta chamaca! verla contenta revoloteando de aquí para allá, crecerá y como a todos nos pasa, conocerá el dolor, las pérdidas, y tendrá que acostumbrarse, ¿ para qué se lo adelanto? ¿para qué la desquebrajo? que le dure el frescor del alma. Le pido a Dios que su dolor no sea de tragedias, que sea el proceso normal de una vida vivida dulcemente....
Tuesday, November 8, 2016
Los mejores candidatos
Mis candidados se salen de la realidad. Ven la vida a través de la bondad, regalan sonrisas y caricias blancas, aman la vida sin ninguna traza de preocupación y se empeñan en lograr su objetivo, conquistando sus metas a pesar de las dificultades. En sus mentes y en su corazón no existe maldad, venganza, molestia, aunque si, tristeza. Se entristecen cuando no ven en el mundo la semilla que los alimenta. Conocemos todos un niño con síndrome de Down, niños que la medicina ha sorteado las dificultades de su condición y convertido en adultos. Educados en un mundo de apoyo, cariño, paciencia y amor que ha ayudado a que se conviertan en seres exitosos, artistas de cine, teatro o televisión, como Patito Sepulveda, un muchacho Chileno que saluda con cortesía y atención, en su trabajo lo quieren y lo respetan, actúa en televisión y además es voluntario en una escuela.
Alejandra Senestrari, maestra de jardín de niños, Argentina, amorosa hasta la médula y dedicada con sus alumnos.
Megan McCornick, estadounidense graduada con honores en educación de BCTC en Kentucky.
Pablo Pineda primer muchacho con síndrome de Down en haber sido galardonado por una universidad Europea y haber ganado el premio la "Concha de plata" por su participación en la pelicula "Yo, también".
Sujeet Desai músico violinistas, clarinetista, pianista y saxofonista, cinturón negro en Tae Kwan Do y ganador en Olympiadas especiales en nado y esqui.
Owen Grosser jugador Estadounidense de baloncesto.
Fernanda Honorato reportera brasileña, se declara: una mujer feliz.
Pepe Costa, Argentino, dedicado a las artes plásticas, y a cuidar a su mamá.
¿Quién dijo que no se puede?
¿Y quién está detrás? Un entorno de brazos amorosos que respaldaron el entusiasmo de sus padres y supieron escuchar desde su nacimiento la voz del espíritu escondida en sus manos regordetas, sus ojitos asustados, y una sonrisa que derrite.
Mi elección para este mundo que necesita cambiar está aquí. Estos niños y niñas criados con amor, se han convertido en hombres y mujeres ejemplares, íntegros e inolvidables. Eso es lo que necesitamos: amor e integridad.
Tuesday, November 1, 2016
La muerte, 2 de Noviembre😱
Ni toca a la puerta, entra sin permiso, en seco se apodera del asiento y mientras absorbe cada átomo de fragancia su hedor impregna cada rincón de la habitación. Decorada con cempasuchils entona su canto, baila con ritmos prehispánicos que acompaña con el claqueteo de sus huesos secos. Se rie y esboza esa indeleble y eterna sonrisa sabiendo que ha venido a ensanchar sus filas, y mientras todos se agobian en torno al enfermo, ella les da tiempo, se sacude la columna y se truena el esqueleto completo, se chupa el dedo índice, con el que llama a quien se le da la gana, sin respetar estatus social, edad, alcurnia, posesiones o salud. Ella es inesperada, sorpresiva, firme, decidida y temperamental. No tiene miramientos, a quien ella llama queda embelesado, y contagiado por ese baile taciturno, andrajoso, pegosteoso de la calaca tilica y flaca, desvencijada, la catrina Mexicana, que viene una vez en la vida, a llevarnos donde nada se palpa, donde los placeres del paladar se pierden en el viento, en la lluvia de un canto ahogado de los que se quedan para vivir con los recuerdos de los ya enfilados y que cada año, mientras uno viva, levantaremos un altar en honor de los muertos, más que nada, tratando de congraciarse con ella, con moles y romeritos, tortillas y sopes, flanes y chongos, pulque, tequilas y cervezas, ahogando las penas en cantos, invocando a "La Llorona" y a "Las Golondrinas", en un festejo que revive muertos y aligera las penas. Una tradición que empalma dos mundos.
Al nacer, solamente contamos con la certeza que un día moriremos.