Me escapo a dónde el tiempo me robo el aliento. Ese inmenso paisaje, extenso, intrépido, magnífico, colorido y señorial me dejo sin habla. Había yo visto un sin número de fotografías y nunca imagine que las sensaciones se me desbordaran por los ojos cuando tuviera frente a mi y a mis pies el Gran Cañon del Colorado. Cada paso que uno da, cada vereda que toma uno, nos regala un espectáculo indescriptible donde se escucha al viento cantar, al agua bailar, a la cañada respirar y a los árboles creciendo al ritmo de un río que sigue erosionando su cauce, cambiando y embelleciendo todo el paisaje. Un río que parte, formando una majestuosa belleza.
No comments:
Post a Comment