Esas divinas playas vírgenes que se han tornado escasas, a las que llega uno através de un caminito recortado entre la selva, salpicadas de aves tan coloridas que se confunden con flores exóticas. Esas hermosas playas vírgenes, donde no hay regadera para quitar el agua salada y la arena pegada en las piernas se queda adherida. Esas playas secretas, alejadas del bullicio humano, a las que arribabamos cargados de toallas, protector, camisetas, sombreros, fruta, tortas y agua. A esas majestuosas playas, que tuve el gusto de conocer antes que un político abusado les viera potencial para convertirlas en Ixtapa Zihuatanejo, les sobraba verde y azul y estaban constantemente bañadas por rayos de sol taciturnos, eternos y placenteros. Mi madre amarraba una sábana enorme a varias ramas de árbol, para crear una sombra que nos amparaba de la quemazón. En esas aguas del Pacifico Mexicano, dignas para capotear olas, ver tortugas nadando, y ser testigo de la curiosidad de los pececillos y su capacidad de chismorreo. Porque esos diminutos pececillos, se acercan a las piernas, husmean los bellos o los poros, retroceden, se aglomeran, se topan uno frente al otro, reconsideran y en grupo se vuelven a acercar a la misma pierna y continúan este divertido ritual hasta que la corriente del mar se los lleva o decide uno cambiar de actividad. Ahí tambien se hacen castillos y escribe uno su nombre en la arena. Jugabamos a "Robinson Crusoe". Nunca nos queríamos ir. Nunca fue suficiente. Y 40 años después todavía escucho al viento meneando palmeras, la ola rompiendo en la arena, las burbujas de aire reventando cuando se alejaba el agua, escucho los gritos de mi madre recordándome que estabamos en el Pacifico, que es muy profundo, que no me alejara tanto. Siento en mis mejillas la vitacilina para curarme de la ardida de mejillas que me quedaba como recuerdo de días sin fin. Y recuerdo la sensación de sentarme en una jerga que mi madre compraba para no "pegarnos al asiento". Y lo más importante, es que nos llevaron mis padres a conocer muchos lugares de un México fabuloso, seguro, sencillo y escondido. Un México de cuento, desconocido para muchos. Cuando me preguntan si conozco Ixtapa Zihuatanejo, no sé que responder, lo conocí tan vírgen que era majetuoso, esplendoroso, único, coloquíal. Lo conocí tan al natural que puedo con orgullo decir que no lo conozco.
Friday, July 29, 2016
Wednesday, July 27, 2016
El cielo y el mar
Son un matrimonio indisoluble, siempre unidos en un espectáculo. No hay uno sin el otro ya que uno es reflejo del otro y el segundo reacción del primero. Un cielo infinito, un mar inagotable, se alcanzan y se tocan, mirándose las entrañas, traspasando la superficie, respetando su compleja esencia. Un mar navegable, un cielo transitable, siendo la mayor hermosura la danza que nos regalan. Nos postramos ante el mar, enloquecemos con el cielo. Los dos con su propio sonido forman una orquesta armoniosa interminable. Inspiran. Satisfacen. Fortalecen. Enfurecidos atemorizan aún a las estrellas que se ocultan en el alba. Se contagian sus humores. Jamás veremos un cielo alborotado y un mar de espejo, dos almas que se compenetran, se excitan mutuamente, se acompañan, y nos estremecen.
Una suave brisa, o un ventarrón arrebatado, un cielo azul infinito y un mar azul cargado de plata y oro, de luna y de sol, de llanto y quebranto, atardeceres que se roban el cobre y todos los colores, las miradas y todos los suspiros.
Un mar que existe, y que es casi infinito, pero cuantificable, un cielo que es sublime espejismo, envolvente e infinito.
Una unión visible y desconocida, misteriosa y acojedora y a la vez completamente indescifrable.
El cielo y el mar... son como el alma atada al cuerpo, las ganas que se contraponen al deber, la tentación que pica a la voluntad, y como el desafío y la obstinación que se encuentran, afortunadamente, tomados con fuerza mano a mano.
Tuesday, July 26, 2016
El dia fuera del tiempo... carta a mis padres
Para mi fue detener el mundo. Fue dejar de respirar y no sentir mis propios latidos. Sonreir mientras lloraba. Cargar esa alma envuelta de piel nueva y pastosa, mirar esos ojos que se dibujaban entre azul de mar y luz de estrella, luchando por abrirse, tocar esa nariz redonda que sobresalía como una canica de mármol, y sentir entre el índice y el pulgar esa pelusa rizada aplastadita contra el craneo. Los cinco dedos de cada mano se estiraban mientras yo, consciente ya de mi respiración, absorbía el olor a vida, a nuevo, a milagro. Se resbalaron mis lágrimas por los dobleces de la piel de su cuello, y fue entonces que un relámpago rapaz me iluminó la memoria y me vi entre tus brazos, envuelta en una manta blanca en el infinito reflejo de tus ojos amorosos. Comprendí ese deseo inexplicable que nace un día porque sí y se convierte en carne y en amor interminable. Cada cumpleaños ha sido un trofeo en cuanto a logros, desempeño, triunfos, avances y nuevas perspectivas, conquistas y metas, que a fin de cuentas se vuelven las más importante en la vida de quien nos trae al mundo.
Hoy mi carta es para tí, que me trajiste a la vida, por darme herramientas para combatir la desmedida curiosidad con la que nací. Mientras luchabas contra demonios e incertidumbres, dudas e injusticias y construías el día a día, acoplaste y embelleciste un rincón del mundo al que llamamos hogar, para que mis hermanos y yo durmieramos en paz, comieramos verduras y galletas, corrieramos descalzos y aveces desnudos, antes de zambullirnos en una tina de agua tibia. Te escribo en el silencio de la noche, cuando sólo alcanzo a escuchar el silbido de sus respiros (mis hijos), y entiendo el gozo que te inundaba a tí en noches de insomnio saber que tu familia dormía allí protegida por tí.
Te abrazo en la distancia para agradecerte tus esfuerzos, tus silencios, tus pláticas y el tesoro de valores que me has regalado solamente porque soy tu hija, así sin más.
Te escribo para darte las gracias por impulsarme a corregir mis errores, (no sólo los ortográficos) y aprovecho para disculparme por los años de adolescencia (inevitables como el hambre), en que no supe entender (tarde) que duele soltar la mano del niño que se transforma, y lucha por cambiar.
Gracias te doy, por el abaníco de experiencias, la alegría de las fiestas, el sabor de los viajes, el manjar de bromas, el color de las enseñanzas y la infinita escala de valores transmitidos entre tazas de café, persecución de actividades, rompecabezas terminados, motores arreglados, galletas adornadas y mañanas dominicales sin prisas escuchando desde marchas y zarzuelas hasta Leonardo Favio y Sara Montiel.
Al volvernos padres comprendemos la bendita fortuna que representa haber tenido una madre y un padre que lucharon por su familia, siendo sin duda alguna, para uno, la mancuerna perfecta.
Sunday, July 24, 2016
18
Llegaron los dieciocho. Uno a uno, me queda claro, pero en realidad parece que fue de sopetón. Celebramos la llegada del primero, con gran emoción y fanfarrias, acudieron los abuelos, los tios, el único primo y los tres bisabuelos. Para el segundo cumpleaños ya tenía hermanita, y del tercero en adelante, han sido festejos, logros, metas alcanzadas, risas, esfuerzos, molestias, desacuerdos, desilusiones, sorpresas, viajes, caminatas, paseos y un sin fin de escalones. Le han entusiasmado desde los dinosaurios hasta los números, las historias reales y las mitológicas, la velocidad del guepardo y el andar de las lombrices, y todo el fútbol soccer. Responsable, serio, vivaracho, juicioso y curioso hasta la médula. Pareciera que los días transcurren sin diferencia, pero un día alcanzó la altura de mis ojos y me dijo con voz trémula y cara de mortificación que ese platillo que prepraba regularmente, no era su favorito pero lo comía gustoso porque eso pensaba yo. Y me miré en el reflejo de sus ojos y me alegré que tuviera voz para expresarlo.
Y me alegro al recordar como corría por la casa con gogles y capa, como quería dormirse solamente si yo estaba ahí parada debajo del marco de la puerta, y jugaba con decenas de coches transportándolos en un tren, pero que yo lo mirara jugar, sus dientes se enderezaron para esbozar esa linda sonrisa que ilumina hasta su mirada y con esa, contagia la determinación con la que se enfrenta a la vida y logra todas sus metas.
Mañana se va a la Universidad, empieza una etapa de su vida, tan única y rica en conocimiento y experiencias. Yo, insisto en tomarle la típica foto del primer día de clases...
Un día entenderá :
Somos hijos de padres.
Somos padres de hijos.
Ojos de padres que los vemos como niños eternos.
Manos de padres que cuidamos sus alas para que crezcan y se extiendan.
Y parados en la arista, quisieramos tomar su lugar para que ellos, los hijos (que son prestados) no se lastimasen, y sin embargo con ese instinto de amor profundo, en un impulso los empujaremos al hermoso abismo de la vida y aplaudiremos su vuelo.
Saturday, July 23, 2016
Razones
Escribo para imprimir en palabras los sentimientos, ideas, colores, aromas, y tiliches que se producen, crecen y acumulan aqui dentro en mi alma o mi razón.
Canto para acompañar al viento en su recorrido, dejando las notas perderse en direcciones desencontradas.
Bailo porque se queman mis pies sobre las brasas de la indiferencia.
Escucho para ofrecer mi mano.
Leo para descuadrar mis horizontes y reestablecer mis anhelos.
Nado, cada día, por el loco afán de seguir persiguiendo mis mejores tiempos, mientras logro que mi corazón se agite, que hierva mi sangre, y me pulse en la cabeza con cada brazada.
Pareciera siempre que estoy en el mismo sitio, haciendo las mismas cosas y sin embargo avanzo de manera imperceptible alcanzando una mejor versión de mi.
Razones? Vivir, sentir, gozar y amar.
Vivir en todos los colores, sentir todos los sonidos, gozar todos los momentos, amar con toda el alma.
Wednesday, July 13, 2016
¿Fin a la tauromaquia o a la sinrazón?
- "Que si murio el torero: que acaben con las corridas de toro"... pero mejor sería: que se terminara de una buena vez la sinrazón. Que cada quien tenga un libro a la mano y al terminar de leerlo tomemos otro y sigamos una interminable cadena de lectura que ayude a terminar con la sinrazón. Pedir que termine la tauromaquia es como pedir que quitemos las montañas porque día a día mueren alpinistas en su deseo de alcanzar la cumbre. Este tipo de peticiones nacen de la "sin pasión". Si hay arte, tanto como hay pasión; el arte nace, vive y se alimenta de la pasión. Es un arte enfrentar al toro, es un arte el traje de luces que el torero porta bordado con mil colores, es un arte vencer el miedo y quedarse estático mientras el toro pasa por debajo del capote. Es un arte la figura estilizada del torero y es un arte toda la pintura, escultura y fotografía que nace de la tauromaquia, porque es un arte que nació con el hombre de las cavernas y corre en las venas de muchos hombres y mujeres apasionados. Como arte es el flamenco que va de la mano en este embrujo de capas, espadas y valentía.
Entonces, gastemos las energías donde se requieren. Que se acabe lo que nos hunde como sociedad. La pornografía, la explotación física, sexual y psicologica son 4 ejemplos de actitudes con las que deberíamos terminar ya mismo. Dejen al torero en paz, lidiar con su toro haciendo su arte. Al que no le guste que no compre entrada. Luchemos por los verdaderos valores. Eduquemos niños a la altura de un mundo ideal, un mundo de verdadera paz, y como adultos seamos integros, apasionados y respetuosos por este mágico lugar en el que vivimos día a día.
Monday, July 11, 2016
Old faithful sorrow
There are days... when the future seems uncertain, when the road is full of shadows, distance feels disturbing, fog becomes so thick.
There might be days when you don't have an answer, everything that surrounds you has been dampened by your own tears.
There might be an answer, a sorrow like a rock, standing on top of it.
There are days... days with less light, nights with less shining stars, nights full of fear. You know deep in your heart, life as you have known it will change suddenly and forever. No turning back.
.... so I will just hold on to the thought:
Life has been a blessing even in the darkest times. And when "they" will be gone leaving me like a balloon-less child, with my sadness, my regrets, my sorrows but the memories of those tears we shared while laughing and the strong hand-holds while struggling through life, a flame that will warm up my heart. Knowing that they will live in me until my time comes to read the final chapter of my own story. I will follow their path, as every soul does and get together one more time, the endless one.
Monday, July 4, 2016
Uno de mis anhelos ☆
Me escapo a dónde el tiempo me robo el aliento. Ese inmenso paisaje, extenso, intrépido, magnífico, colorido y señorial me dejo sin habla. Había yo visto un sin número de fotografías y nunca imagine que las sensaciones se me desbordaran por los ojos cuando tuviera frente a mi y a mis pies el Gran Cañon del Colorado. Cada paso que uno da, cada vereda que toma uno, nos regala un espectáculo indescriptible donde se escucha al viento cantar, al agua bailar, a la cañada respirar y a los árboles creciendo al ritmo de un río que sigue erosionando su cauce, cambiando y embelleciendo todo el paisaje. Un río que parte, formando una majestuosa belleza.