Monday, October 31, 2016

Brujas ... y algún brujo

Hoy es el día de las brujas y brujos, de los que hicieron conjuros, los que usaron ojos de sapo, piel de salamandra, grillos hambrientos, gusanos infectos, dientes de cocodrilo, veneno de cobra, pezuña de búho y truenos y relámpagos en noches de luna llena para perpetuar hechizos, adivinar verdades, y ver a través de una bola de cristal en que forma le cambiaban la vida a sus víctimas inocentes o perversas.
     Hoy es el día de la brujita regordeta y despeinada, que vive alejada en el bosque encantado, amiga de las arañas, ratas, ratones, cuervos y alacranes y que vuela en su escoba.
     Hoy es el día de aquellas mujeres, que a lo largo de los siglos, por ser diferentes al resto, por tener sus propios pensamientos, por instruirse, por ser únicas e irrepetibles, por padecer insomnio y encender una luz a media noche las tacharon de brujas, las encerraron hasta que su aspecto se tornó miserable y entonces las enjuiciaron a morir vivas entre las llamas. Leyendas que se hicieron en la hoguera. Algunas Santas y otras muchas olvidadas, todas mujeres.
     El mundo fantástico de una bruja es tan palpable como atreverse a ser diferente.

Thursday, October 20, 2016

Una cubetada de agua fria

Podría haber sido uno de los días más emocionantes de su vida, pero fue en una aterradora brecha en el tiempo.
     Se registró alegre y ansiosa en la ventanilla del consultorio. Media hora después, pasaron a la ilusionada pareja a un cuarto con una cama donde le harían un ultrasonido; diecinueve semanas de gestación, no habría duda sobre el sexo del bebe, ella no apostaba, pues estaba absolutamente segura que era una niña y dibujaba en su mente a sus tres tesoritos jugueteando sin cesar.
     Se encendió el monitor del que aparecen imágenes que dificilmente se entienden, pero ella que se sentía docta en la materia reconocía de un vistazo la columna, las piernas y los piecitos, "uy que emoción", pero la técnica encargada se limitó a escusarse por un momento, salir y volver a los pocos minutos con la radióloga. El corazón se le aceleró a la pareja por igual, se tomaron de la mano, una ráfaga de sudor frío y naúseas amargas les recorrieron los sentidos. La radióloga y la técnica se escusaron, salieron del cuarto, los dejaron con el Jesús en la boca, minutos que parecen horas, segundos que se anudan en la boca del estómago, susurros que se atoran, miradas que se clavan en la puerta, en el monitor, en el silencio. Entra de nuevo la doctora, su piel está pálida y les pide que pasen a su oficina. Ella quiere convencerse que todo esta bien, si ya le ha visto la columna, y sus piecitos.... pero aveces la intuición es más fuerte que el deseo.
     Saben que algo está mal con esa vida que se gesta dentro de ella, la doctora empieza a hablar... "hay veces" pero ella, la madre no escucha nada, sostiene la mano de su marido, se le escurren las lágrimas y  la única palabra que alcanza a registrar la tira en el abismo de la ignorancia: "anencefalía".
     Anencefalía? Necesitaba un diccionario primero, una segunda opinión después, esa condición no debe existir, se trata de una equivocación seguramente.
     La Doctora tiene la delicadeza de entregarle una tarjeta con el nombre del mejor radiólogo de la ciudad, "Llamele, la estan esperando, para atenderla cuando usted quiera y que le den un diagnóstico más detallado". Ellos se levantan tomados de la mano, sin hablar, soltando su llanto cohibido con lágrimas atolondradas.
       Tantos deseos y ganas por llegar a este día...
La vida es una brecha en un bosque.
No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza, ni deuda que no se pague...
    Respira, fuerte y con fuerza, llena tus pulmones para que te renueves con el aire   y vive con intensidad cada momento, porque:
Todo llega y todo pasa...y en el corazón se queda la huella, la esencia.

Monday, October 17, 2016

Música

Flotas en un silencio que rompes, en tardes soleadas y mañanas lluviosas. Atardeceres que  imponen, notas que me estremecen, que te definen. Y resuenas!
Música que florece en la penumbra, en el canto de las palabras, en el movimiento de los dedos, en miradas clandestinas y la armonía de nuestras acciones.
Eres un sólo de primavera que se recrea y renace a cada instante.
Alegría melódica e inmesurable.
Sevillanas bailadas en la plaza y tangos de media noche en Caminito o en la Pampa infinita como brisa, mariachis inagotables con guitarrones y trompetas, que se cuelgan hasta el amanecer, entre tequila y  agua ardiente. Un paso doble que palpita sin parar en algunos corazones, o en aquellas olas, las Olas del Mar que vieron los ojos de Juventino Rosas para recrear un vals y todas las lágrimas que soltó Giacomo Puccini y que al escuchar Madame Butterfly me inundan y reviven.
Benditas notas, todas ellas, con sus bemoles y sus dobles, su negras y sus blancas, resuenen en los timbales, en la guitarra, en un piano, en un oboe y en un acordeón, en un ensayo, una ovación, un nacimiento y en cada sacramento, en la vida misma, cerca o lejos de mi corazón. Así me vaya o me quede cerca, ya se grabó todo mi pasado, con alboroto y lágrimas blancas, ¡que no hay nada que llegue al sol! ¡Ay! mi tarumba, mis recuerdos los que se tejieron en la alhambra de Granada, en el jardín de Allende de San Miguel y en el callejón del beso en Guanajuato, una canción, una melodia que marcó para toda la vida de colores mi corazón. La música misma que hago mía y que ahora vibra con tanta pasión!

Saturday, October 15, 2016

Isabelita

Conoci a Isabelita con apenas 6 años, amiga de la tierna infancia de mi madre, estaba sentada y escondida tras unas gafas de sol estilo Jacqueline Kennedy. Delgada, manos largas, dientes blancos, sonrisa amistosa, cariñosa, una voz dulce, alegre, anticipada. Me sorprendió que repitió mi nombre con un elocuente "tan chula". Me hice amiga de su hija, la cúal me invito tres veces a comer a su casa y a pasar la tarde subidas en la barda, mirando a los pasantes. Salimos por la ventana como si fuera lo más natural del mundo. Comimos 'sugus' y platicamos de libros y mentiras de adultos. Por supuesto que la tercera vez que me invitó, solté un inocente: "estuvimos en la barda y su mamá no nos dijo nada!". Mi mamá respondió: " Como va a decir algo su mamá? si no ve nada". Nada? No había ni que discutir, cai en la cuenta que el hermoso color de sus ojos no lo conocía ni lo conocería yo jamás, sus elegantes gafas no se las quitaba por esconder algo más que unos ojos necios. Isabelita era mágica, su andar era dulce, caminaba y respondía a cada voz con el nombre propio, correctamente identificados. Cuando supe que era invidente, yo, perdí mi voz ante ella. Solamente podía decirle :"Hola Isabelita" y antes de decir mi nombre ella ya me había reconocido y me preguntaba tantas cosas, creo que también me quedaba sorda, impresionada por esa delicada y cariñosa mujer que veía através de todos sus sentidos, si acaso yo, alcanzaba a esbozar un entrecortado 'aja'. Los años han pasado, yo me mude y la he visto esporádicamente, me sigue sorprendiendo el agudo oído que posee pues apesar de la edad y los cambios que todos presentamos ella reconoce a quién la salude. Su caballero, le ofrece el brazo como siempre para andar, subirse al coche, bajar escaleras, siempre afable y silencioso, ella sigue siendo toda alegría, sus amigas, que tanto la quieren, la rodean, la cuidan, la miman,  ella se basta a si misma tan natural como una sonrisa, tan ligera como el viento, tan fuerte como un roble.

Los colores de Carlos

Va al gimnasio, lleva a los niños al cole, siempre acompañado de su esposa, van a tomarse un cafecito y entonces se pone a trabajar. Citas, viajes, negocios, tiempo para la familia, amigos y relaciones.
Un hombre todo sonrisas y amabilidad que amanece en la oscuridad, y sus ojos no ven más que el negro que lo acompaña de sol a sol, desde que perdiera la vista de un ojo por desprendimiento de retina debido a  un accidente y a los pocos días la vista del otro por una infección.
Sus colores estan llenos de vida, inundan sus sentidos a través del tacto, del oido, del olfato, del gusto, de su desarrollado sexto sentido y de su inseparable gitana enamorada. Su fino oido reconoce las voces de cualquier transeúnte conocido, sus manos con extrema delicadeza llevan cada bocado que se encuentra en el plato y se lo lleva a la boca con la más exacta delicadeza. Huele el mar, siente la lluvia, saborea su cerveza y disfruta, sobre todo disfruta. Se le ve en la sonrisa con la que hace todo. Una sonrisa fresca y sincera que sale de un corazón que es feliz porque cuenta sus bendiciones. Así deberíamos hacer todos; contar bendiciones y no hojas caídas. Éste es Carlos el empresario,  Fausto el contador,  José Feliciano el músico, Ricardo el actuario. Resilientes, almas que se renuevan y sobresalen aún en la adversidad.
El color brilla en la textura de la piel del durazno, en el olor de las fresas jugosas, huele escondido en las semillas de sequoia, en las pompas de jabón que revientan en el rostro, en las sábanas limpias, en el agua tibia de la ducha, en el café caliente, en los gajos de la naranja, en un jabón que limpia y suaviza, jugueteando en un beso de amor, en un abrazo de bienvenida, en el calor de los rayos del sol, en las hojas secas, en la vela que se infla con el viento, en el canon de Bach y en tantas cosas que "hay que" disfrutar para poder encontrarlo, apreciarlo, verlo y descubrirse impregnado no de uno sino de todos los colores.

Wednesday, October 12, 2016

Me duele

Me duelen:
El cincel que usaron para perforar sus tímpanos, el serrucho con el que le cortaron las alas, el martillo con el que anclaron al suelo sus sueños y las mentiras que le contaron para que viviera al margen de otros ideales.
Me sorprenden el ánimo con el que se acostumbró a vivir, amartelada por un espíritu incansable de lucha.
Una nuez en su cascarón.
Una lágrima que no alcanza a resbalar.
Un silencio que se pierde en el olvido.
Un descuido que creció en la obediencia.
Una idiosincrasia ajena a la realidad.
Una estrategia de ajedrez.
Un roble que creció íntegro.

Mentiras de unos pocos creadas para un mundo que por fortuna gira, y gira sin cesar, ayudando a que en algún momento, éstas,  sucumban.

Thursday, October 6, 2016

Detrás de la fotografía de las cuatro y diez

Él ojeo su albúm, para pasear un rato por el pasado, desempolvar recuerdos. El album es una historia de risas, alegrías, abrazos, visitas, momentos de emoción, de adrenalina, de triunfos, reencuentros.
Ella recibió una invitación en sobre cerrado, la escritura le pareció tan familiar que le aceleró el pulso. Tomó el paquete de correos completo, entró a casa, y se sentó. Su nombre, escrito a mano desenmascaraban al remitente. En su soledad y su silencio tenía miedo de abrir el sobre, habían pasado más de 30 años y sentía la humedad de sus labios y su aliento de cedro aún en su piel. ¿porque ahora? ¿Habria muerto? Cargada de lágrimas y temblando abrió el sobre con extremo cuidado, había una hermosa fotografía de ella y él, abrazados sin ningún remordimiento, sin complejos, cargados de risa, libres de ataduras. Detrás de la fotografía unas lineas:
"Te quiero hoy como te quise ayer. Libre.
  Tu y yo nunca nos despediremos,
  ha llegado el tiempo de reencontrarnos.
  No podré desprenderme de ti".

Un mundo de emociones inundaron su mente al recordar el ambiente que vivía en aquellos días, emocionante, distinto, alegre y entusiasta. Tan libre.
Habían compenetrado sus mentes, se reían de las mismas cosas, se miraban guiñandose el ojo, hablaban a señas, cada uno a lo suyo, compenetrados.
El reencuentro tuvo lugar una tarde gris, lluviosa, a las 4 de la tarde, cerca de la Universidad. Ella llegó a las 4:10 pm. Acompañados de vino tinto y quesos, hablaron, rieron y recordaron, desde la pelicula "Rebelde sin causa" de James Dean y "St Elmo's fire" de Rob Lowe  hasta los paseos por la Zona Rosa riendo tomados de la mano. Tratando de guardar la compostura, se limitaban a mirarse hasta que las yemas de sus dedos se rozaron y el pulso se les aceleró en un parpadeo, sus manos se encontraron, tibias y temblorosas, (su aliento seguía siendo de cedro), palparon sus rostros, sus lóbulos, sus labios. Hasta encontrarse en el reflejo de sus ojos, el corazón se les salía del cuerpo, lloraban, reían, se besaban y se abrazaban en el silencio, atropellando beso tras beso, consumiendo la distancia hasta que el presente los rozó.
    -"No te despidas, no me digas nada, calienta mis manos, no te escondas tanto tiempo, no te escapes de mi! Esto es nuestro, dame otra fecha que me acerque a tí, me hace falta hablar contigo, reirme contigo, recordar, caminar bajo la lluvia, cantar mientras conducimos sin rumbo ni destino".
   -"Tu y yo tenemos un presente. Que nos separa".
   - "Y sin embargo te siento tan mia, tan dentro, tan palpable".
Ella se levantó, con los ojos aguados, cruzó por la puerta de la cefetería, enfrentó la lluvia del ocaso, atravesó la plaza y se perdió en la oscuridad del callejón, para regresar a sus ataduras, mientras él se llevaba los dedos a  los labios sin saber cuando volvería a tenerla cerca.
    "Algunos momentos se graban una eternidad. Hay eternidades tan efímeras como un beso robado"
Mariejeanne ...