Wednesday, August 5, 2015

Mexico, uno de tantos miles de contrastes...

Hace cien años Mexico se debatía por el poder político y vivía una época de miedo, miedo de morir asaltado, fusilado por error, confundido con el enemigo, miedo de perder la hacienda, a los hijos o caer en mano de Revolucionarios que lo único que tenían en común eran las metrallas, los viajes en tren, el olor de sudor agrio empapado de mezcal y aguardiente, de los ideales enredados. Para atenuar el miedo, si había que realizar un viaje del centro historico a Coyoacan acudía uno a confesarse, no fuera que la muerte los visitara entre las balas de un asalto.  Si bien la revolución se terminó en 1920 transcurrieron muchos años antes que dejaran de rodar cabezas, que la sangre de asesinados y fusilados dejara de manchar las banquetas y los muros de las Iglesias. Entre la revolución y los tiempos de cordura, o los años gloriosos, aquellos donde no solo el cine fue de oro sino que artistas de la talla de Maria Callas engalanaba las noches de Opera en el Palacio de Bellas Artes de la Cuidad de México....paso tiempo.
Oficialmente Plutarco Elias Calles fue presidente de 1924 a 1928 y trasbambalinas goberno hasta 1934, durante su gobierno se desató la guerra de los Cristeros, cuando perseguían Sacerdotes por doquier y ellos disfrazados como ropavejeros, plomeros, milusos o boleros cumplían con sus deberes eclesiasticos. Pero México se vistió con su manto de Solidaridad y los solapó. La historia con sus multiples y vertiginosos contrastes... hubo niños, muchos niños Mexicanos, hijos de fervorosos católicos que hicieron su primera comunión en la sala de su casa y vivieron su religión a escondidas. Apesar de estas circunstancias vivieron una niñez esplendida, en una casa afuera de la Ciudad, donde el vecino sembraba trigo y ellos corrian a tirarse encima, quebrando las varas y lo negaban con los ojos abiertos y el grano todavia salpicando sus cabellos enredados. Se escondían en el jardin al fondo de su casa con un tomo de la enciclopedia para no tomar la clase de música y mejor perderse en la lectura. Jugaban a irse de cacería y pillaban codornices libres, les quebraban el cuello, las desplumaban, les limpiaban las entrañas y las cocian a las brasas. Aprendieron a manejar el Ford de su papa en la despoblada colonia Roma. Se casaron por tradición y algunos con ilusión, como era la costumbre de antaño, niños que viven cuentos de fantasía, porque son hijos de sus padres... También están los hijos de la Revolución, niños mocosos, sucios, harapientos, con sus costras de mugre y ojitos apagados, hijos naturales de padres casados con el alcohol, hijos de mujeres desnutridas que acarrean enfermedades sin saberlo, que caen y desaparecen consumidas por un mal,  sin que nadie sepa de ellas, ni nadie que las reclame (como las mujeres de Juarez). Padres que se van, que se pierden, que se vuelven ilusión. Asi vive Mexico,  andan tus huerfanos sin que nadie se ocupe de ellos, el himno canta  "un soldado en cada hijo te dio" pero no te ocupas de ellos mas que como hijos naturales, sin acatar todas las responsabilidades.

Miedo, miedo....como el que se vive ahora, miedo de encontrarse un ahorcado colgando del cable de luz a la salida de casa, miedo al secuestro, miedo de periodista(-morir por hablar o por buscar estudiantes de Ayotzinapa, Guerrer- Miguel Angel Jimenez, buscador de estudiantes esfumados-) miedo de ser asaltado por un principiante nervioso, que tire del gatillo, o encontrarse en un fuego cruzado entre bandas, (-aunque esta guerra es por el poder sobre los estupefacientes) Miedo de ser libre.

Parece que estuvieran  montando una puesta en escena en vivo,
para dar clases de historia a los niños de estos tiempos. Pero ni cerca. Nadie sabe cuando terminará tanta atrocidad y descontrol. El pueblo olvida tanto y reclama y se enardece, pero no sabe ni porque, ni cuando, ni como, el mismo DNA se borró, el pueblo no se acuerda, sus maestros se pelean, mientras luchan por sus propios intereses y no de enseñar a sus niños la historia, a esa, parece que la enterramos solo para reconstruir capítulos similares, uno tras otro. Y los gobernantes se pavonean con sus sueldos por las calles del primer mundo, sin imaginarse como se come con un sueldo minimo.
Hace 20 años los famosos niños de la calle inundaban las esquinas a borbotones en cada luz roja. En cada luz verde se petrificaban como estatuas para no morir atropellados. Hace unos años los narcos los empezaron a reclutar, la Mara Salvatrucha les dio armas y machetes, se ocuparon de los niños y los hicieron desalmados en un abrir y cerrar de ojos, los adoptaron ilegalmente. Nos olvidamos de la historia y de sus niños que inundan las escuelas sin sacar provecho de ellas, deambulan por las calles en busca de cemento para inhalar, ni siquiera de un pan que robar. Niños que no creen en los Reyes...que desconocen la inocencia. Que no tendrán oportunidad.
Mexico de contrastes, de ruinas y palacios, magnates y miserables, de persignados y codiciosos. Mexico del tricolor, del desenfado y del desenfreno. Mexico del mezcal, del tequila, de paisajes clandestinos, áriscos y enigmáticos, siempre bellos, México de libros empolvados y olvidados. Mexico mestizo. Mexico de frutas y rios, virtudes sin bibliotecas, despierta! Has de los libros tu guia, de la historia tu matiz, siembra esperanza como cuando enardeces en la plaza de Garibaldi, como cuando sale el sol en el Paso o en el Mar de Cortes o en las cálidas aguas del Caribe. Canta como las olas en la Quebrada, levantate al son de la Negra y entregate a tus heroes, como Enrique Camarena y Miguel Angel Jimenez que no llegaron a ver el triunfo de la verdad ni el Mexico que soñaron descubrir. Construyete un amanecer libre y sin miedo. Ocupate de tus hijos. Florece como el flamboyan y levanta a tus hijos de las simas y llevalos a tus cimas.

No comments:

Post a Comment