Eran dos lunas, dos cielos, un horizonte que se enmarañaba para engañar al ojo.
Una luna clara y la otra tan azul como la atmósfera engañosa que se ve pero es intangible.
Eran dos soles, un reflejo dividido, un parteaguas de colores exhorbitantes.
Eran dos gaviotas atolondradas y divertidas, hambrientas y curiosas, fuertes, insensatas y jóvenes, que se sentían libres.
Era un sonido que vibra y cala, uno era voz, el otro silencio de palabras que no cuajan, oído y palabras que se mezclan en lágrimas y carcajadas, porque si.
Era el tiempo para escaparse, para reirse y evaporarse.
Eramos tu y yo. Eran ellos y nosotros, eramos todos.
Era mirar de la mano caminos paralelos que sólo en ese instante de persuasión se rozaban.
Era olvidarse de los escrúpulos, borrar los prejuicios con canciones que repetimos sin descanso hasta que se nos grabaron en el alma.
Era un tiempo febril, donde la luna tiene un ciclo anonadado, dónde la única magia vive en los sueños de un mañana que se construye deslindándose de las ataduras que nos engendraron.
Es la historia del despertar y de manera irascible extendemos las alas para volar.
Sunday, February 24, 2019
El tiempo de las risas!
Wednesday, February 20, 2019
My teenager
Here you come! Walking solid as steel, straight as an arrow and big as your warmest smile. Here you come my teenager, crossing that line, leaving behind your beloved childhood and leaving my heart overwhelmed with so many memories, hugs, kisses and laughs. Keep walking young man, until you reach your goals, keep pursuing dreams and then keep soaring. Reach all the stars you can, you are one of my brightest, and I love you so!
Sunday, February 3, 2019
Aureliano
Que si lo extraño! Ese Aureliano, era un ángel con la sonrisa pegada al rostro. Uuuuuy chamaca! Así me saludaba, para decirme si el agua estaba fría, exquisita o pasada, cosa que casi nunca sucedía. Era el alma de la alberca, la verdad, recibía a sus nadadores con alegría cada mañana, cada tarde, pláticaba sobre el clima, política, historia, ciencia, y hasta uno que otro chisme caliente. Como me hacia reír, vivía feliz, porque veía la vida alegre. Contagiaba tranquilidad. La alberca era su morada laboral, y la convertía en un paraíso en medio del caos citadino... las personas con su carácter dejan huella, impregnan el mundo con un arcoíris.