Camina sin su parche, de un lado al otro, busca respuestas en libros, en programas de computo, en aplicaciones diversas, memoriza números, símbolos, letras, algorítmos, diagramas de flujo, mapas de calles y tambien de los siete mares. Siempre alegre al escuchar un timbre de voz familiar, inseparable amigo de la siesta y de tardes en casa. Nada de toros ni partidos de futbol, se encuentra más a gusto en su silencio, viendo peliculas antiguas que vive a flor depiel, ninguna mejor que "Casablanca" y sus libros de: naves, navíos, trenes e historia. Navega y clasifica sus pertenencias, empezando con lo que le emociona y si se cruza con su Rapunzel, (que se cortó hace tiempo sus largas y rubias trenzas), se toman de las manos, (ya que la princesa que le robó el corazón sigue llevando el ritmo de un paso doble), juntos cautivan las miradas de todos los espectadores. Ritmo, alegría y elegancia contagian en cada paso, en cada giro de su baile, como cuando se conocieron hace años en pleno gozo de su juventud, por encima de las cabezas que bailaban, ellos cruzaron sus miradas. El pirata más guapo del mundo, trajeado es un caballero, que se desliza con su princesa, cachete con cachete, como si bailara sobre la popa de su fragata, sin perder el dominio y la elegancia de sus piezas favoritas: España Cañi, Suspiros de España y El relicario.
Dicen que las penas se olvidan bailando y éste enérgico par, lo que me ha enseñado es que a fuerza de bailar para olvidar las penas termina uno por gozar la vida!
Sunday, September 25, 2016
El pirata terrícola
Pensamientos sobre .... variaciones
Cuando nacen los niños decimos que traen torta bajo el brazo, traen alegria, fiesta, regocijo, emoción, nos acomodamos para hacerle un hueco entre nosotros y nos acoplamos a todas sus necesidades. Cuando se adelanta alguien, es una tristeza profunda, a fuerza se tienen que mover las piezas del tablero, la pensamos tres veces, algunos se reusan a tomar decisiones importantes, negando la realidad del desprendimiento y tambien quisieramos despertar de la pesadilla, quisieramos alargar la vida tal cual la tenemos, hasta morir. La vida es un proceso, lleno de altibajos, grandes emociones que acompañamos con lagrimones, y es que a mí me brotan por alegría, por tristeza, por desconcierto o solamente por acordarme, de lo bonito, de lo amargo, de lo dulce, de lo feo, de los silencios contagiosos que provocan abrazos... y entonces en el silencio que me rodea, me pierdo con las gotas de agua entre la capa de cielo gris que nos cubre hoy. La distancia pesa, y he de agradecer a Graham Bell por el maravilloso invento del teléfono, que si bien no nos permite el contacto físico si nos permite conversar de un lado al otro del mundo, sentir a mis seres queridos sentados al lado mío, cuando me tomo un té y les llamo por telefono para acortar o disipar distancias, y por que no? a veces una copita y cada quien con la suya platicando un buen rato. Gracias de nuevo a Graham Bell, y los inventores que siguieron sus pasos, mejorando ese magnífico artefacto, y desarrollando el fax, el internet, los inalámbricos y los teléfonos inteligentes que nos hacen graciosos caminantes que vamos hablando y riendo con alguien que al otro lado del mundo tambien camina y se rie, solo pero bien acompañado.
Wednesday, September 21, 2016
Metrónomo (no plagio)
Me siento en un tobogán emocional.
Un metrónomo con altímetro que marcan un rítmo de subidas y bajadas. No intento tampoco plagiar, de ninguna manera, ni una sola estrofa de ningún compositor o poeta, pero hay tardes que veo llover, veo gente correr (Armando Manzanero) y me transporto a otros tiempos, observo las cosas que me rodean, el jarrón de mis abuelos, las pinturas de mis padres, los muebles que se han anclado a esta casa, los libros que me han cautivado el alma, escucho al reloj marcando las horas que con su tictac me recuerda (Roberto Cantoral) el momento en que dejamos de estar, para pasar esa raya imperceptible e inquebrantable pero existente (Emilia Sotres), y me pregunto donde se quedaron los ultimos 20 años, y esbozando una sonrisa entiendo con más certeza las palabras de Joan Manuel Serrat en pleno concierto: "hace 20 años que tenía 20 años" y seguramente en 20 años pensaré que solamente han pasado 20 y seguire sonriendo para mis adentros, porque el tiempo pasa, aunque le roguemos al reloj que detenga su andar, sentimos que apenas ha arrancado la carrera, un potrillo me pasa por una cabeza (Carlos Gardel) cuando fui yo quién le enseño a correr.
Canciones inumerables, inundadas de sentimientos que dejan huella, porque estamos marcados con el mismo herraje de la pasión, el dolor, la alegría, el amor, y el compañerismo; que vivímos a destiempo pero con el alma en carne viva. Expresamos a través del canto y la música todos los sentimientos que se concentran en un beso, en un grito, en un llanto, en un suspiro, en el olvido y los secretos que guardamos y compartimos a veces a medias. Contemplando un atardecer en silencio damos "Gracias a la vida" (Mercedes Sosa) y deseamos que nos besen como si fuera la última vez (Consuelo Velasquez) para dejar en la piel del amado puro sabor a mi (Alvaro Carrillo). Gritamos como locos "En la terminal del ADO" (Alex Lora) cuando un amigo se va (Alberto Cortés). Gama infinita de colores y sabores, palabras con sentido. El mundo es un pañuelo, en el que nos etiquetamos de "únicos" negando que cargamos sentires similares. Nos identificamos con canciones que hacen más armoniosa la convivencia, y más llevadero el estrés y las pérdidas. Somos música, canto, poema, polvo de estrellas, nubes pasajeras que vienen, mojan, se van y se recrean. Somos camino, andanzas, ajetreos, un mar de vida. Somos emociones en libertad!
Monday, September 19, 2016
Tristeza enraizadas
Hoy me ganó la tristeza de sentirlos lejos, sentirme cerca en el teléfono, sedienta de ese abrazo que imagino cuando oigo sus voces al contestar.
Hoy me invadieron las lágrimas pensar que esto es un "cuenta atrás". Son contar día a día, la hora irremediable de la partida definitiva.
Me duele la distancia, la que parte, la que amarga. Me duele la distancia y el dolor que les causa esta separación. Me duelen sus palabras y el ansia con las que quería vivir mi partida, mi exilio.
Me duele el tic tac, que no se detiene, me duelo yo misma, en mi soledad, en mi tristeza que disfrazo y visto de risas y sonrisas, por que sé como termino.
Me duele esta rajada en el corazón.
Me duele.... estoy triste.
MarieJeanne
Wednesday, September 14, 2016
Animales...
Me cautivan los lobos por su trabajo en equipo, por el respeto a los viejos, por su escala de valores. Me encanta verlos desplazarse en grupos, preparar su cacería, acarrear a los lobatos, y proteger a cuantos necesitan ayuda en su grupo. Me encantan las elefantas porque se mantienen unidas como madres, cuidan al huérfano como propio. Se mueven en grupo, respetan la edad como trofeos, son amorosas.
Me enamoran los cisnes, por elegantes y fieles. Aves de una pareja, así dure un año o toda la vida.
Y del león, bueno, se come las crías de una viuda, él debe prevalecer en la manada, él se corona como cazador, las leonas hacen el trabajo, pero cuando le llega su hora, es el más digno y valiente. Se despide de su manada y camina en sentido opuesto. No permite que ninguna leona o cría lo sigan. Se aleja cargado de orgullo, voltea dos o tres veces, el grupo lo observa, él se cae, se levanta solo, con dificultad sigue andando, las aves de rapiña se acercan, mientras su manada lo observa en silencio, como perros fieles, se vuelve a tambalear, logra mantener el equilibrio, tres pasos más, cae al suelo, trata de alzarse pero no puede, se rinde mientras una lágrima escurre de su ojo, contempla resignado al infinito y se deja ir. Las aves de rapiña se acercan y las leonas sólo observan, permitiendo que la vida y la cadena alimenticia sigan su curso.
Morir es la parte culminante de la vida, el proceso fundamental. Para la mayoría de los humanos es un dolor que desgarra desde las entrañas, quizás porque no lo entendemos, lo sentimos como un castigo personal. Entender que a los demás les puede llegar la hora antes que a uno es fundamental. Acoplarse a la nueva realidad es el proceso doloroso, de los que están magicamente amoldados a la vida del que se va.
¿Y yo que soy? Un cisne con alma de elefante, que se esfuerza por ser lobo y que quiere morir como león.
Monday, September 12, 2016
Bendita órbita terrestre
La tierra gira en una órbita establecida por lógica espacial o por la magnífica mano creadora, que de cualquier modo debe estar detrás, y es que si nos llegan a asignar como humanidad esa responsabilidad, andariamos ya como asteroides girando en cualquier otra galaxia o congestionando un agujero negro. (Porque así de terroríficos somos)
Ya el mundo andaba mal o de cabeza cuando derechos humanos se presentó a defender al violador, al asesino y al mocha orejas, pero a estas alturas, los valores están en "kangurolandia", la sensatez en "lalaland", la cordura de farra y los tres dedos de frente básicos se fueron de pinta y ni tienen boleto de regreso. Entre el abuso de autoridad, los políticos que se hicieron sin valores, que ansían la fama y el poder, la levedad de las personas en busca de su propio beneficio sin considerar los atropellos de sus actos, el ego personal inflado, la falta de conciencia y la desinformación general y "oportuna" (más fácil para callar la debilitada conciencia), nos llevan por una vereda humanamente sin rumbo cósmico, ni dirección establecida. Con que ganas quiero gritar y que mi voz repercutiera:
"Estamos de paso, somos efímeros, volveremos a la tierra y nos roerán los gusanos! solamente acumulamos vivencias y experiencias, la acumulación de bienes no nos exhime de la muerte, ni salva al espíritu. De aqui nos vamos con las manos vacias!"
Pero mi grito desesperado se pierde, pareciera que no hay consecuencias de nuestros actos ni a corto ni a mediano plazo, todo se mueve por el placer momentáneo.
No queremos comprometernos porque no queremos sacrificarnos.
Y el compromiso es en todos los ámbitos: -solo por mencionar algunos-con los seres humanos, con el trabajo, con el desarrollo, y con la bendita tierra que ha abierto sus brazos para acunarnos y arroparnos. Y todo lo que esto puede abarcar.
Estamos intoxicados por la falta de valores de antaño...