Si fue en Paris, en Madrid, en Orlando, en el metro o una escuela, si eran niños o gays, adultos o minusválidos. El fin no justifica ningún medio. Hace años decían que el criminal buscaba atención de los medios, ser famoso por un instante. Yo creo que lo que ocurre, en cada cabeza de estos delincuentes del mal, es la enfermedad de la soberbia. Ellos todos poderosos con un arma legal, toman "justicia". Ni la inquisición, ni los libres seguidores de ISIS, ni un hombre poseido por celos y dolor o una mujer atrapada en una depresión pueden decidir sobre la vida de los demás. Justifico la guerra? Tampoco. Niños que pelean por los sueños de poder y control de quienes dirigen desde un bunquer. Somos muchos viviendo bajo el mismo sol, son muchas las ideas y las percepciones, grande el desconcierto, inmenso el vacio, escaso el amor. Hemos perdido la esencia de todas las cosas: La verdadera valentía, el compromiso fiel, entrega incondicional, la felicidad por los logros ajenos, deleitarse en las cosas gratas de la vida... se han hecho diminutos el tiempo de oración, el encuentro con uno mismo, con el mundo y su creador y el respeto por éste entorno, por el Ser Poderoso, por quién comparte la mesa y por nosotros mismos. Hemos perdido el contacto con nuestro espíritu.
"La sociedad triste del vacio espiritual" que se mueve sin dirigirse a la verdadera paz: la espiritual.
"La sociedad egocéntrica" donde primero soy yo, después yo y por último yo.
"La sociedad de las adicciones" desde la compra desmedida, hasta el consumo de substancias para tener las fuerzas suficientes de enfrentarse a las contradicciones y aberraciones de nuestros valores.
"La sociedad del ruido" donde el viento, el oleaje, los árboles meneándose, la paciencia para dejar los pies hundirse en la arena, sentir unas sábanas limpias y aspirar el olor a límpio son cosas de viejos.
"La sociedad desenraizada" que no sabe ni de dónde viene, ni sus apeidos, ni el significado de su nombre, ni los ideales familiares y mucho menos hacía dónde va.
"La sociedad del corre corre, del teléfono, del twitter, del facebook, del instagram. Denuevo el yo por el yo.
No puedo concluir. Me duele.
Monday, June 13, 2016
Una tras otra. Ninguna justificada!
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