Se cierra el 2015 con mil lazos de colores. Cielos azules, aire freco y renovado. El brillo del sol, el canto de los pájaros y 365 atardeceres, algunos nublados, otros despejados.
Bordamos besos, abrazos, sonrisas y cariños, si bien tristezas con sus lágrimas, enojos controlados y soltamos perdones profundos aún sin haber escuchado un "lo siento"... quien sabe.. tambien perdemos abrazos que no llegamos a recibir, miradas encontradas y desencuentros; pero hay que enfocarse en las flores habidas y no en las hojas caídas.
Libros, párrafos, metas, carreras, gritos de prisas y algarabías, cantos y juegos. Danzas en la lluvia, y noches de desvelo, insomnio, desmañanadas, carreras y almuerzos en compañia de los seres queridos. Y con el paso del tiempo ver a mis hijos convertirse en adultos... poco a poco, disfrutando el brillo de su mirada, la sonrisa transparente y sus abrazos soñadores.
Estamos colmados de bendiciones.
Que el 2016 nos llene de bondades, alegrías y la capacidad de disfrutar cada momento, porque cuando sea la hora de partir, de no contar con más tictacs del reloj, lo único con lo que nos iremos, adherido al alma serán las vivencias. Alcancemos la paz, personal, familiar, comunitaria y mundial, poco complicado, pero empecemos sonriendo y contando solamente bendiciones... ;)