La primera vez que una mano toco mi piel, fue puro amor, me aferre a ese dedo, a esa mano, a ese olor. Ese ser que desparramo todo su amor, su cariño, su alegria en mi, se llama madre y me dio todo lo que tenia, todo lo que era, para hacer de mi, su obra maestra. Me alimento la mente, el cuerpo y el espiritu. Me hizo conocer el esfuerzo y reconocer el camino. Me hizo responsable, me enseño a caminar, a correr y mas tarde a volar y se quedo parada y plasmada desde la pista observando como emprendia el vuelo, deseando; y al mismo tiempo sin poder creer que me elevaba; estirar su mano y tocarme denuevo. Ese toque maternal, lleno de magia, de lujo, de entrega incondicional, se traspasa, lo que lo hace aun mas especial e insolito. Todos esos valores son un regalo de vida que he cargado aqui conmigo desde que me los otorgaron y desde que emprendi el vuelo, y que estan en mi, latentes y se han manifestado en mi; y al nacer mi primer hijo y los que siguieron, esos valores se han desparramado en ellos de la misma forma que ella se desparramo en mi. Al darme a mis hermanos, misteriosamente, ese amor lo hizo extensivo en ellos por igual, multiplicando en nosotros todo lo que ya teniamos. Llenando nuestros dias con espacios para jugar, reirnos y pensar. Ese toque maternal está bendito y quien lo padece, lo vive y lo disfruta se lleva en el espiritu la sensacion mas infinita de satisfaccion. En un circulo sin principio ni final.... un amor que comienza por amor, termina en amor y vive en el amor.
tan cierto y tan bello
ReplyDelete