Thursday, August 19, 2021
Rafa
Rafa vivió con nosotros años, no obstante había muerto. Mi padre, además de conservar el sweater que se había puesto el día que lo fue a "recoger" lo llevaba grabado en el alma, en su rutina, sus costumbres, sus silencios, sus pausas y en las lágrimas ahogadas. Rafa fue el parteaguas de mi infancia, la sombra que nos acorraló y al mismo tiempo el único recuerdo que le causaba alegría. Rafa fue el nombre más pronunciado por su boca, Rafa fue su consuelo en vida y su muerte su tormento. Llama a Rafa aún cuando no sabe quién se encuentra a su lado. Me duele el alma. Me duele su dolor, me embarga su tristeza. Lloro su agonía y quisiera curar su dolor.
Sunday, August 8, 2021
El Mar y ella, un tesoro del mar
Ella es todo un mar. Un mar vive en su corazón y ella es el mar mismo. Los granos de sal, los de arena, los pulpos y los tiburones, la oscuridad, las grutas, el negro profundo y el rayo de luz. Al hablar con ella se ven en sus ojos las alegrías de los delfínes, el canto de las ballenas, la danza de las langostas y el ritmo de las olas. Se zambuye y se lleva toda la sal en su pelo, la arena en su piel. Su sonrisa es el reflejo del mar. Su abrazo es siempre alegre, cariñoso y feliz. Su risa es como una ola que revienta, inmaculada y contagiosa. Compartir con ella es como sentarse en la playa a contemplar el mar, a sentir la brisa, conversar sin juicios, reirse sin medida. Ella es Clara, transparente como un vaso de agua. Ella es de esos seres humanos que son un tesoro, un ejemplo y una delicia tenerles cerca.
Saturday, August 7, 2021
Mar y ballena
Jugaré en las olas del mar, romperé la superficie una y mil veces más, llena de regocijo, de algarabía de agradecimiento.
Subiré sin pensarlo a respirar, a llenar mis pulmones de aire, a reventar el agua y a salpicar el mar.
No hay cielo que me asuste ni marea que me acongoje, el frío me entusiasma, el agua helada me translada.
Y siempre buscaré tu amistad, entrar en sintonía, disfrutar de tu presencia y tu de la mia, sin miedo de sentirme acorralada, perseguida. Somos tu y yo, de ahora en adelante para protegernos a ti y a mi y a esta tierra única, cuna de la vida.
Aliento de vida
No lo quise ni tocar, camine descalza, sin hacer ruido,ni levantar sospecha. Caminé sigilosamente y escuché el ruido del aire, de las hojas secas que pisaba, el canto de los pájaros y el silencio. Quise dejar todo como estaba, sin dejar más huella que aquellas que el mar borra siempre que me persigue. Dejé en aquella arena las conchas que el mar me trajo un dia y dejé que el polvo que cubría los muebles se levantara con la brisa de primavera. Deje salir todo lo que no era mío, en realidad estaba de paso y nada me pertenecía, más que el ritmo de mi corazón y aún así, cuando logré unificarlo con mi respiración en una cadencia sublime, es ese momento supe que era prestado. El aliento de vida es el regalo.
El camino
Ese es mi espacio, de donde vengo y adonde voy, tan amplio como extiendo mis brazos sin rozar a nadie, sin lastimar. Mi espacio, mi senda, la lucha del día a día, la lucha con los dragones de la apatía y la incertidumbre. Una lucha segura que alimenta la fotaleza y en la que crece la seguridad. Lo mio es el camino, en el que me vuelvo objetiva... .
Luchar es un principio fundamental de supervivencia, de sobrevivencia, de existencia plena, de alegría, de combate, de tristeza, luchar por mas irónico que suene es vivir. Vivir, crecer, ser, saber, aprender.
Holding still, silently!
They were talking, and I could listen. They were standing still, their arms wide open, they were about to embrace each other but it seemed to me they will hold on forever. They were strong, tall, green and healthy. They were magnificent, exhaling life in every single breath, dancing with the wind, singing along, joyfully, athletes and yoga masters. I have always been comfortable around them, touching their skin, feeling their life under their bark. Connecting with their silence. I love being surrounded by them. They fill the space with love. Yes, those are the magnificent trees.
Gracias, muchas gracias
Gracias por ese ratito, por ese abrazo, por la compañia. Por tu llamada y por el libro. Por las risas y las carcajadas. Gracias por esa nota que me dejaste en medio del libro. Gracias por aquella amistad tan sincera, tan sencilla, tan libre. Gracias por el apretón de manos que me diste debajo del mantel y el guiño de ojos cuando sabía que algo no andaba bien. Gracias, porque en su momento, todos esos pequeños gestos fueron como una grúa que levanta las vigas de un rascacielos. Gracias porque la sencillez de esas pequeñas cosas hace magia, hoy y cuando revivo el recuerdo!
Thursday, August 5, 2021
Son las pequeñas cosas
El vaso de leche fria, el limón en azucar, las galletas crujientes, el coscorro duro remojado en vino tinto, las fresas frescas, las frambuesas recien arrancadas, zambullirse de un salto en el agua helada, reirme, navegar en silencio, sentir el aire en la cara, mirar el amanecer, escuchar los pájaros piar y yo con ellos cantar, cantar, aveces se me salen las lágrimas porque el gozo me inunda. Hay días turbios que podría perder la esperanza en todo y no creer en nada, pero la idea que todo gira en torno a un amor que no podemos ni entender, ni capturar, un amor que es tan grande que no sabemos imaginar, me consuela. Saber que solamente estamos aquí para experimentar, me quita los nubarrones de los días turbios. No sé que forma tome el mundo, que tan cuatrapeada quede dibujada la historia, ni cuantos contaremos el recuento de ésta pandemia, de experimentar esta ley del caos en carne propia, cómo saldremos de esta nube en la que creció la consciencia como nunca antes había sucedido. Con que siga habiendo pan duro, vino tinto, langostas en la mar, estrellas en el firmamento, mosquitos en la costa, corazones deseosos de amar, palabras de cariño, besos y abrazos y flores que regalar, que el mundo siga girando....enamorado!
Wednesday, August 4, 2021
Una tortilla porfavor!
Tenía seis años, y el mundo se desplegaba ante mis ojos con maravilloso encanto. Gabina, venía 3 veces por semana a ayudar con la limpieza, a la 1 pm salía volando por dos kilos de tortillas y salir con ella de la mano era una aventura deliciosa. Caminabamos un par de cuadras hasta llegar a la tortilleria, el olor penetraba hasta por mis poros, y se me hacía agua la boca. Había que hacer fila, bajo el sol, cosa que nunca me ha gustado, pero por una tortilla recien hecha, me aguantaba la asoleada. Gabina pedía los dos kilos de tortillas, yo impresionada observaba de que forma tan ágil los muchachos recopilaban tortillas y hacían montónes de a kilo, que calculaban al tanteo. Envolvían el pedido en papel o en el trapo que uno llevara, generalmente quitaba uno la tortilla de encima, se le ponía sal y se enrrollaba con arte y agilidad. Nos regresabamos caminando saboreando esa tortilla deliciosa. Asi era la vida antes de las tortillinas Tia Rosa. Y asi de Rosa era mi infancia.
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