Saturday, July 24, 2021

Mi lección mas grande de vida

Siempre quise ser madre. Con un deseo tan grande como el sol. Las ganas de ser madre me quemaron y me curtieron. Soñaba con irme al club con mis hijos, siempre sonriente y ellos pegados a mi. Tuvieron una infancia hermosa, les invente cualquier cantidad de actividades, de planes y de hazañas. Fiestas, salidas a comer, picnics, cuentos de noche, noches de estrellas, cosquillas y pasteles, sonrisas y travesuras, desvelos y disfraces. Si hubiese habido algún artefacto para detener el tiempo, lo hubiese usado, yo nací para ser esa madre, pero fueron creciendo y llegando a sus 3 lustros cambiaron de sopetón, todo, y ahi me perdí. Perdí mi norte y a veces hasta el alba. No entendí jamás que no quisieran más mis abrazos ni mis apapachos, me jale los pelos, me salieron canas y llegué a cuestionarme mil veces mi capacidad de amar. Creí que no sabía amar y empecé a buscar el amor desesperadamente, y en mi búsqueda me topé con que ahí está y ha estado siempre, con la diferencia que me tengo que acoplar. Un día volverán a abrazarme con esas ganas, porque su tiempo es solamente mi reflejo. Mis ganas existentes, transmitidas a través de mis vivencias y mis palabras. Me da igual el pelo corto o largo, las piernas depiladas o los jeans aujerados. Los amo. Los quiero felices y que sepan que sin importar nada, yo siempre los voy a amar y junto a mi siempre tendrán su lugar. El suyo, donde ellos sean felices de ser ellos mismos. Donde yo no los juzgo, donde yo solo los veo vivir sus vidas plenamente. 

2 comments:

  1. Asi sucede, pero al final siguen siendo nuestros hijos y tenemos sus abrazos y besos que se veran multiplicados cuando llegan los nietos

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  2. Acabo de escribir un largo comentario que se me ha borrado en el momento de publicarlo. Me habré equivocado en algo. Me limito pues a darte la enhorabuena por tus 4 soles y por tus palabras sobre el amor de madre que suscribo desde la primera hasta la última.

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