Wednesday, May 24, 2017

Se van... se me fue....

Se van, como una pluma en el viento, como un grito desesperado, como una tormenta de arena. Se van dejando un hueco que sabe a sal, una herida que se curte con el tiempo, un sillón desocupado. Se van a otra dimensión, a otro plano, a un recuerdo.
Se van como el ocaso, como el viento, se van con mi llanto. Se van con mis lagrimas y con esas alegrias que vivimos juntos, con ese tiempo que fue nuestro, con mi canto y con la añoranza. Se van, pero me dejan la esperanza de que nos reencontraremos, que viviran aqui en medio de mi dolor y en la cuna de mis alegrias. Se van porque era el tiempo, aunque no hay momento justo, ni prudente, ni perfecto. Se van dejando su semilla, esa que cuidaron y germinó, y creció y se convertío en mi, en ellos. Mis padres que consumió el tiempo.. mi madre que me dió sus ojos, su serenidad y su fuerza. Se fue mi madre volando sin penas, cargando su gloria. Se ha ido mi madre... y sin embargo aqui se queda....para siempre mientras dure mi eternidad. Amen

Wednesday, May 17, 2017

A la miel Carlota

A la miel Carlota ibamos contentos y emocionados. Un hermoso vivero en Cuernavaca, (Morelos, México) con árboles tan  seductores que se atreven a acariciar al cielo en plena luz del día, donde la cresta y la cúpula celeste se encuentran. Allí llegaban millares de abejas, a copular, reproducirse y depositar el néctar succionado de bugamvilias, jacarandas, lirios, rosas , flamboyanes y margaritas, para producir una miel única color ámbar, que solían empaquetar los apicultores en unos sobres plásticos para venderlos a un peso. De niños rompiamos la esquina del sobre con los dientes y desesperados nos deleitabamos con cada gota del manjar que producen esas laboriosas abejas, succionabamos por horas y nunca llegabamos a saciarnos.
No es magia, la miel de abeja es delicia de Dioses. Las obstinadas y responsables abejitas vuelan sin cesar de flor en flor, concentradas en succionar, volar,regresar a su panal y cumplir su objetivo de vida, sin cuestionarse. Obreras inagotables, incansables, invencibles. !Cuanta falta nos hacen, a este mundo intoxicado por los pesticidas, la deforestación, la inconciencia, la avaricia, la codicia y tanta estupidez... uy! ustedes, abejitas, que no piden nada, más que tiempo y luz para cumplir su misión ... Gracias .

Tuesday, May 16, 2017

20 años no es nada

Eso dijo Gardel, que veinte años no eran nada, quizás carecía de un espejo para ver los estragos del tiempo, eso dijo porque quizás no tuvo hijos para ver que de terroncitos de amor hace uno hombres y mujeres, en veinte años! En veinte años la mirada febril necesita gafas para ver de lejos y otro par de ellas para ajustar la vista de cerca y  leer el menu o ver lo que está presente en el plato. En veinte años salen canas, se enkilosa el cuerpo, y cambia el metabolismo. Y en veinte años, solo en veinte, pasamos de los celulares tamaño tabique a los teléfonos inteligentes que no sólo usamos para llamadas telefónicas, enviar mensajes, correos electrónicos, pagos virtuales, comunicarnos con alguien que se encuentra en Patagonia, y enviarle a nuestro compinche en Siberia el último chiste sobre el calentamiento global, ubicar a los hijos o pedirle al mismo movil que nos guie através del laberinto de calles de cualquier urbe, metrópoli o pueblo. Claude Lelouche dirigió "Un hombre y una mujer veinte años después" y claramente él sí resintió el tiempo. Será que bailar tango aniquila el paso de los años? No lo sé...
Yo sólo sé hoy que no sé mucho, que entre más me esfuerzo por aprender, encuentro mi conocimiento más pequeño y que veinte años me han bastado para saber de cuantos colores estoy hecha, cuantos matices tiñen mis humores, cuantos poetas me arrancan lágrimas, qué problemas me quitan el sueño y que todavía hay ideas que alborotan mi espíritu hasta hacerme sentir una niña. Me sobran veinte años pero quizás me falten veinte años, aunque creo no necesitarlos para saber que él me robó el corazón completo. Y así pasen cien años, no acepto devoluciones.