Te deseo que respires para renovarte y suspires soltando esos recuerdos que en algún momento te hiceron feliz y después se escaparon para bien.
Te deseo comida en tu mesa y un plato para compartir, una copa para brindar y los desos legítimos de bienestar para quién alza la copa contigo.
Te deseo que tu cuerpo funcione, que tu mente sea fuerte, tus ideas moldeables, tu fortaleza inquebrantable, si tropiezas que te rias, si te caes que siempre te levantes.
Te deseo que puedas acariciar la mano de tu madre y atesores sus caricias. Que encuentres en el silencio las bendiciones que te hacen falta y en el viento coloques tu sueños y te eleves con ellos.
Te deseo que cada día sea una dicha, que cada minuto una alegría, que cada instante tegas un corazón agradecido.
Bendiciones hoy,..., y siempre
Mariejeanne Carro