Monday, November 30, 2020

Te quiero mucho

Se dice rápido pero esas tres palabras tienen mucha carga y contexto.
 Te quiero mucho, te abrazo con el alma, te deseo alegrías y te cubro de bendiciones, que toquen a tu puerta la buena salud, abundancia, claridad, certeza, confianza y fé, y cuando lo hagan ábreles la puerta, dáles la bienvenida y quédate con ellas. Te quiero tanto como me quiero a mi, y te deseo tanto gozo como el que yo quiero experimentar. Te quiero tanto que cuando el sol sale lo agradezco y agradezco que tambien te ilumine a tí que de una u otra forma tantas alegrías me das. Te quiero mucho. Te quiero porque somos parte del mismo plan divino aunque nuestros caminos sean distintos. Te quiero y me alegra poderlo expresar! 😉

Saturday, November 21, 2020

Miriam

Miriam es abuela con encanto. Camina al son de una marimba que le selló la sonrisa, Cuba la vió nacer y también la dejo partir,  sus brazos se extienden como su cariño desde lo que fue su isla hasta dónde vive en nuestra tierra bendecida. Su tezón es inigualable, ella empedernida con la vida, inagotable y eterna aliada de las matemáticas, con las que se defiende con arte, gracia y exuberancia. Siempre lista para disfrutar de una copa de vino, un te, unas galletas, un paseo cultural y unas carcajadas, porque cuando ella se ríe, se ríe con el corazón de una niña y sus ojos brillan de algarabía. Vive pleneando el mañana con un sin fin de viajes y cuidando su salud para que siga inquebrantable. Que Dios la bendiga hoy en su día y que cumpla sin cesar las mil y un aventuras que imagina sin parar con el entusiasmo inagotable de una conquistadora imparable!

Wednesday, November 18, 2020

Te admiro

Te admiro, querida, porque callas y lloras, porque ries y cantas, porque socializas y te escondes, te admiro porque aún si te fastidia mi manera de ser, no has dejado de ser mi amiga, te admiro por tu paciencia, y tus enojos, porque me has contado tus penas y tus gozos. Te admiro porque cada mañana te empeñas y porque cada tarde caes extenuada. Te admiro porque no te detienes, aveces ni a ver el reloj. Te admiro porque sueñas, y porque te has caido pero siempre te has levantado, quizás no como un resorte pero con tezón. Te admiro porque arropas cuando invitas, acunas con tus abrazos y haces sentir a uno a gusto, en el amanecer de la amistad o en el ocaso de la vida. Te admiro porque amas, perdonas, te entregas, sonries, te acoplas, y más que nada te admiro por ser único e irrepetible. Dios te bendiga.